Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp

Análisis Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp – Nintendo Switch. Un gran desafío por tierra, mar y aire

Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp
Fecha de lanzamiento
21 abril, 2023
Número de jugadores
1-4
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la descarga
6824 MB
Nuestra puntuación
88

La guerra, en el mundo real, no es nada parecido a un juego. Injusticias, inocentes que sufren por culpa de los designios de personas trajeadas en sus despachos, familias que lo pierden todo… La sensibilidad que Nintendo quiso mostrar hacia estos hechos cuando se inició la funesta invasión a Ucrania provocó que uno de sus lanzamientos más esperados, uno que tenía a la guerra como concepto principal, se aplazara indefinidamente… Pero la espera ha finalizado. Nada tiene que ver esto con la crudeza de la realidad: aquí sólo nos espera diversión, estrategia… Y claro, algo de guerra. Pero ficticia. Porque Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp ha llegado al fin a Nintendo Switch, ¡y ya hemos completado sus dos aventuras!

 

Antes de comenzar el análisis, hacemos un repaso de lo que contiene este relanzamiento desarrollado por WayForward en colaboración con Nintendo. En él aparecen las campañas principales del primer juego de la saga y de su secuela, de apellido Black Hole Rising, además de todo el contenido adicional que traía ésta: modo de edición de mapas, sala de batalla, tienda, modo multijugador local… Y los agradables añadidos de una galería de imágenes y melodías coleccionables y un modo de combate en línea. Suena bien, ¿verdad? Bien, vamos por partes, te contamos de qué va la cosa. Formamos filas y comenzamos a desfilar juntos de camino al campo de batalla, pero con un único objetivo, muy distinto al de la guerra real: divertirnos.

 

 

Bienvenidos al campo de batalla de Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp

Nada más comenzar una campaña en Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp, se nos da la opción de elegir entre el modo de dificultad Relajado, pensado para novatos en la saga, y Clásico, una experiencia más exigente. La mejor forma de abordarlo por primera vez es el Relajado, porque lo cierto es que el nombre no le hace demasiada justicia. Incluso siendo el modo más fácil, hay batallas realmente exigentes que pueden llevarnos a la desesperación, suponiendo un escollo terrible muy poco amigable para los recién llegados, basado en un ensayo y error que puede prolongarse durante horas.

 

Poco a poco, el título nos va introduciendo en sus dinámicas: las propiedades del terreno, la niebla de guerra, las capacidades, fortalezas y debilidades de nuestras unidades… Hay algo que debemos tener claro antes de abordar la aventura: aquí no hay sistema de progresión que valga. No subimos de nivel ni obtenemos nuevas habilidades a lo largo de nuestro recorrido. A lo sumo, se nos van presentando nuevas unidades de forma natural conforme avanzamos. Por lo tanto, no hay experiencia ni farmeos que valgan. Todas y cada una de las batallas dependen, por tanto, de nuestra pericia como estrategas. Algo no demasiado accesible para jugadores poco versados en el género… Pero también algo que hace única a esta saga dentro de la estrategia por turnos.

 

Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp

 

Ofensiva por tierra, mar y aire

Dependiendo de la batalla, hay distintas unidades a las que tenemos acceso. En tierra tenemos, entre otros, infantería, tanques, antiaéreos, unidades de reconocimiento y cohetes; por mar tenemos fragatas, cruceros, cargueros y submarinos; por aire, con helicópteros de combate y de transporte, cazas y bombarderos. Cada una de estas unidades tiene sus propias ventajas e inconvenientes. Por ejemplo, un cohete ataca a gran distancia, pero no puede moverse y atacar en el mismo turno; los cazas son muy potentes contra unidades aéreas, pero no pueden atacar a terrestres y marinas; los submarinos se esconden bajo el agua, pero consumen más combustible mientras están sumergidos. Las posibilidades tácticas son amplísimas.

 

En algunos combates, comenzamos con un número predefinido de unidades, pero en otros tenemos que ir «fabricándolas» con el presupuesto del que dispongamos. Cuantas más ciudades capturemos con las unidades de infantería, más fondos ganaremos en cada turno, y mejores unidades podremos convocar al campo de batalla. El enemigo puede hacer lo mismo en ocasiones, por lo que decidir qué, cuándo y cómo convocamos es otro aspecto táctico fundamental para cumplir nuestro objetivo en cada batalla, que oscila desde derrotar al enemigo hasta conquistar o destruir su base, o conquistar más territorios que él. Hay también bastante variedad en las metas a cumplir.

 

 

Los OJ de Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp

La historia de Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp es totalmente secundaria en comparación con el fragor de la batalla, pero existe, y gira en torno a los Oficiales en Jefe, abreviados como OJ. Cada país tiene varios OJ, que ejercen de generales en cada batalla y que cuentan con sus particularidades. Orange Star, la nación protagonista del primer título, cuenta con Andy, equilibrado y capaz de reparar unidades, Sami, experta en conquistas, y Max, con un potencial de ataque brutal. El segundo juego amplía nuestras opciones poniéndonos a los mandos de los OJ de Blue Moon, Gold Comet y Green Earth, en la lucha común contra un enemigo mayor: el temible Sturm y el ejército de Black Hole.

 

Andy

 

Cada OJ destaca en un campo, y cuenta con un poder especial. En la primera campaña, se trata de un poder único, pero en Black Hole Rising, se divide en Poder y Superpoder, en función del momento en el que decidamos utilizarlo. En general, todos los poderes tienden a darnos un impulso a ataque, defensa o ambas durante un turno, pero hay otros que tienen efectos bastante más serios. Por ejemplo, Olaf invoca a una ventisca, Eagle permite actuar por segunda vez en un turno a todas sus unidades aéreas y Drake provoca daño a todas las unidades enemigas. Por supuesto, los OJ enemigos también cuentan con sus respectivos Poderes y Superpoderes, por lo que cada batalla es prácticamente una partida de ajedrez a campo abierto.

 

Helmut

 

Incursión en el resto de modos de juego

Al margen de ambas campañas principales, que pueden llevarnos hasta 30 horas de juego entre las dos, y cerca de 50 si decidimos completarlas al 100%, Advance Wars 1+2 Re-Boot Camp prolonga la diversión de manera exponencial en sus otros modos de juego. Comenzamos por la tienda de Hachi, donde podemos invertir las ganancias del modo Campaña en comprar imágenes de los OJ, bandas sonoras… Y mapas para la Sala de Batalla. Y aquí es donde viene lo interesante, porque hay decenas de mapas jugables que prolongan la rejugabilidad durante una cantidad de horas realmente difícil de medir. ¡Completar el más corto nos llevó casi una hora! ¿Nos superas?

 

La Sala de Batalla nos presenta lienzos en blanco, mapas predefinidos en los que no hay ni una sola unidad desplegada. Representan el espíritu estratégico de Advance Wars 1+2 Re-Boot Camp en su estado más puro, planteándonos retos en los que nosotros decidimos cómo y con quién afrontar el desafío. Y es que podemos elegir entre todos los OJ disponibles, algunos de los cuales también se adquieren en la tienda de Hachi. ¿Te gustó ese OJ de Black Hole injugable en el modo Campaña? Enhorabuena, te está esperando en la tienda y podrás utilizarlo en este modo una vez adquirido.

 

 

Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp nos permite crear y compartir

Uno de los aspectos distintivos de este retorno de la saga de guerra de Game Boy Advance es su predisposición a hacernos compartir. Contamos con un modo local para entre 2 y 4 jugadores en el que podemos reunirnos con amigos, todos con su copia de Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp, y enfrentarnos en batallas encarnizadas. También hay combate en línea… Aunque aquí se echa de menos poder jugar con cualquier usuario: sólo permite jugar con usuarios a quienes tengamos agregados como amigos en Nintendo Switch. Lo de buscar rival aleatorio aquí no existe, lo cual resta libertad de uso a este modo.

 

 

Pero no es el combate multijugador lo único que nos motiva a compartir. Tenemos un modo de creación de mapas en el que podemos crear nuestros propios campos de batalla, introduciendo todos los elementos que consideremos, y no sólo guardarlos y jugar en ellos, sino también compartirlos con otros jugadores. Al más puro estilo Mario Maker, podemos visitar las creaciones de otros jugadores y regalarles las nuestras al mismo tiempo. Que no se diga que no compartimos la diversión, ¿no?

 

NextN Advance Wars
¡Mira, mamá, salimos en Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp!

 

Una propuesta artística perfectamente medida

Hay que quitarse el sombrero ante el enfoque artístico que ha tenido Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp. Tanto los mapas como las unidades conservan ese aura de figurita de juego de mesa, dejando atrás el pixel art y luciendo una personalidad y un brillo que encajan a la perfección con la propuesta jugable. Además, la gran N ha puesto toda la carne en el asador en el desarrollo del modo Campaña, en las animaciones de combate y en las cinemáticas de Poder y Superpoder, introduciendo incluso doblaje al español para aderezar la experiencia. A nivel técnico, cabe comentar la utilidad del autoguardado. Si cierras el juego en mitad de una batalla, al regresar la encontrarás en el mismo punto en el que la dejaste.

 

Por si fuera poco con el derroche de personalidad estético, que encaja a la perfección con el modo portátil de Nintendo Switch pero que también luce bien en sobremesa, el trabajo hecho con la banda sonora también le sienta como un guante. Las melodías que nos acompañan en el menú y en las batallas son dinámicas y enérgicas, y suben aún más los voltios a una propuesta jugable que ya de por sí es bastante eléctrica, y que hace justicia en todos los aspectos a esos pequeños grandes juegos de estrategia que llegaron a nuestras manos por primera vez hace 20 años, y mucho después de que Famicom Wars diera sus primeros pasos en Japón.

 

 

Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp – Nintendo Switch. Condecoración con honores

Lo cierto es que la experiencia vivida por Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp ha sido toda una odisea, y es posible que no haya salido en un momento que le haga justicia, rodeado de otros lanzamientos de la gran N con mucho más lustre a nivel general. Y es posible que esto le haga destacar menos de lo que cabría esperar. Pero, al margen de ello, se trata de una apuesta segura, con potencial para pasar centenas de horas planteando estrategias, con dos campañas de historia dinámicas y desafiantes y decenas de mapas de batalla para uno o varios jugadores. La saga ha vuelto a lo grande, y ojalá que sea para quedarse.

 

Helmut

Hemos analizado Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp gracias a un código digital proporcionado por Nintendo. Versión analizada:

Advance Wars 1+2: Re-Boot Camp
Ojalá la guerra fuera sólo un juego
La jugabilidad de Advance Wars demuestra que no ha envejecido en su llegada a Nintendo Switch, ofreciéndonos la amplitud y desafío de sus dos campañas principales de Game Boy Advance y añadiendo cantidades ingentes de contenido extra para uno o varios jugadores, manteniendo intactas las mecánicas y haciéndolas brillar con su nuevo arte.
PROS
Contenido suficiente para jugar durante centenares de horas
Una actualización artística elegida con un criterio superlativo
Jugabilidad intacta que pone en manos del jugador gran parte de la responsabilidad...
CONTRAS
...con lo que, incluso en los modos fáciles, puede ser poco amigable para novatos
El modo en línea no permite jugar con cualquiera, sólo con amigos
88