Análisis Dragon Quest Treasures Nintendo Switch

Análisis Dragon Quest Treasures – Nintendo Switch. ¡La fiebre del oro llega a la híbrida!

Fecha de lanzamiento
9 diciembre, 2022
NÚMERO DE JUGADORES
1
IDIOMAS
Español, inglés, etcétera.
TAMAÑO DE LA DESCARGA
2940 MB
Nuestra puntuación
75

Si bien es cierto que buena parte de la comunidad tiende a evitar los spin-off por salirse del molde al que se suelen ceñir, la realidad es que estos son una bendición para la industria. Pequeños o grandes giros en las fórmulas de franquicias ya establecidas, han dado mucho de sí con el paso de los años. Para darse cuenta de esto, solo hay que echar un vistazo atrás para ver las maravillas que acabaron siendo títulos como los Final Fantasy Tactics o lo divertido que puede llegar a ser poner a un fontanero en carreras sobre ruedas. Además de ser soplos de aire fresco, también hay casos incluso más llamativos como el de los Persona, que pasaron de ser meros juegos derivados de Shin Megami Tensei a, de alguna manera, enamorar a millones de jugadores y convertirse en las propuestas principales a ojos de muchos. Dicho esto, a lo largo de este artículo vamos a analizar precisamente un spin-off de una franquicia que lleva con nosotros desde los años 80… ¡Dragon Quest Treasures! ¿Su cacería de tesoros logra despertar al aventurero que todos llevamos dentro o por el contrario se queda a medio camino de ello? ¡Enseguida te lo contamos en esta reseña!

 

 

Dos caras conocidas persiguiendo un sueño

Si disfrutaste de las bondades de Dragon Quest XI, probablemente los protagonistas te suenan de algo y es normal, pues esta propuesta es una precuela que muestra parte de la infancia de Erik y Mía, dos hermanos que solo se tienen el uno al otro. La trama empieza a dar sus primeros coletazos en un drakkar, un navío vikingo en el que los dos viven compartiendo tanto una litera como el mismo el sueño, el de encontrar multitud de tesoros. Impulsados por ese deseo, no es raro que el dúo trate de escaquearse de vez en cuando del barco en busca de aventuras y, justo en una de esas escapadas, sus caminos se cruzan con el de dos seres sobrenaturales: un gato y un cerdito con alas.

 

Análisis Dragon Quest Treasures Nintendo Switch

Esos «animales» estaban encerrados en una jaula e iban a ser vendidos por los vikingos, pero Erik y Mía deciden evitarlo. Tras salir por patas con ellos, el bote con el que se fugan acaba llegando a una isla misteriosa, un lugar con un altar en su interior. En ese altar se encuentran con un par de dagas peculiares y al cogerlas, como quien no quiere la cosa, las criaturas voladoras empiezan a hablar. Sin embargo, lo que es desconcertante de verdad no tarda en aparecer… ¡un portal hacia otro mundo!

 

Poco después de despertar en Draconia, descubren que el lugar es una especie de archipiélago flotante que está repleto de tesoros y que cazatesoros y monstruos colaboran para encontrarlos. Aparte de querer cumplir su sueño aprovechando la ocasión, los hermanos aceptan ayudar a sus amigos alados Púrsula y Porcus en su objetivo de reunir las «Siete Piedras». ¿Qué son esas piedras y para qué las quieren? ¿Qué secretos ocultan las islas? ¿Hay más metas que cumplir? ¡Descubrirlo está en tus manos!

 

En caso de que aún no le dieras una oportunidad a la onceava entrega de la franquicia, no tienes de qué preocuparte. Esta aventura funciona a la perfección en solitario y no avistamos spoilers en ningún momento. La trama en sí es sencilla, desenfadada y la mayoría del tiempo hace que el jugador se centre en el principal atractivo de Dragon Quest Treasures, la caza de tesoros. Estos, a nuestro parecer, son un homenaje constante a los diferentes títulos que han salido desde el 1986, pues lo habitual es que tomen personajes, armas, armaduras y demás de ellos, para convertirlos en piezas de coleccionismo.

 

Análisis Dragon Quest Treasures Nintendo Switch

Eso sí, el hecho de que miraran tanto atrás es un arma de doble filo. Para los veteranos son caramelos de pura nostalgia que no ignoran ni siquiera al primer Dragon Quest, mas es probable que aquellos que decidan debutar aquí, se topen con muchos artículos que no le despierten interés alguno. Por otro lado, no queremos cerrar este apartado del análisis sin antes mencionar que la adaptación que hicieron a nuestro idioma es excelente y que hablar de la duración es difícil aquí. Si te ciñes a completar la historia y no te importa el resto, en unas 15 horas te lo pasas fácilmente, pero si la idea de desenterrar reliquias te engancha y quieres hacerte con todas, somos incapaces de predecir el número de horas necesarias. Al fin y al cabo, entre tesoros y bisutería, los elementos coleccionables se cuentan por centenares.

 

Más vale tesoro en mano que ciento volando

Como ya os adelantamos hace unos párrafos, en Draconia humanos y monstruos suelen colaborar a la hora de buscar tesoros y los protagonistas, como es natural, deciden subirse a ese tren sin dudarlo dos veces. Para trasladar eso a la jugabilidad de este action RPG, optaron por hacer que los monstruos muestren iconos dependiendo de qué tan lejos se encuentren de tesoros, de réplicas o de bisutería. Si el jugador se empieza a acercar a una pieza sale un icono discreto, mientras que si está justo al lado, emergen ondas alrededor de Mía o Erik, los «bocadillos» de los acompañantes pillan una forma destacable y el color de fondo de ellos se pone de color rojo. Por su parte, el chico o chica que controles es capaz de sacar una especie de brújula que le permite saber en qué dirección está el tesoro más cercano y, en caso de estar al lado de uno, se «sincroniza» con sus aliados y salen a flote fotos para ubicar la posición exacta en la que ponerse a desenterrar. Ni que decir tiene que para evitar que los usuarios den palos de ciego, la acción de cavar está bloqueada salvo cuando se está encima de algo de valor y un «aura» siempre hace acto de presencia para despejar cualquier duda.

 

Si quieres explorar un sitio, pero necesitas materiales de una isla distinta, las expediciones son tu as en la manga.

Los equipos están compuestos por cuatro integrantes como máximo, siendo tres monstruos en primera línea y el último un cazatesoros que, sobre todo, ejerce un papel de soporte. Dejando a un lado lo previo, los monstruos pueden hacer gala de cinco habilidades distintas para ayudar a explorar. Hay monturas útiles para viajar rápido, «detectores» que facilitan recolectar materiales, criaturas especializadas en planear y tomar corrientes de aire, algunos se centran en lanzar a su «entrenador» para que sortee obstáculos y por último están los que permiten transformarse en una sombra para realizar ataques sorpresa o cruzar por huecos minúsculos. Ya en el campo de batalla, nos encontramos con que, salvo por un par de despuntes aislados, la dificultad de esta propuesta es bastante asequible. Erik y Mía llenan un medidor cada vez que hacen daño a adversarios y dicho medidor lo pueden usar para reforzarse o para que sus aliados empleen una serie de ataques poderosos, que en este caso no son automáticos. Fuera de eso, de una mecánica anecdótica para robar y de un combo simple de ataques cuerpo a cuerpo con las dagas, es posible ordenar a los acompañantes que se enfoquen en sus ofensivas o que se acerquen a ti. Asimismo, poseemos un tirachinas con munición variopinta que va desde chinas mágicas que ejercen un daño considerable a, por ejemplo, chinas curativas o aturdidoras.

 

¿Acumular tesoros sirve para algo? ¡Sí! Cada vez que vuelves a la base de la banda que creaste, tu botín es sometido a una tasación y guardado en una cámara. Cuanto más vale el contenido de la cámara de los tesoros, mayor es la categoría que se le asigna a la banda. Sobra decir que subir de rango es necesario para avanzar en la historia y para obtener otras recompensas, como que los monstruos sean más propensos a querer unirse, que se aumenten el número de medallas equipables, etcétera. Y hablando de medallas, estas sirven para subir estadísticas, se obtienen de peleas o cofres y puesto que Erik y Mía son idénticos al combatir, se las pasan entre ellos al rotar. Volviendo al hilo anterior, aparte de existir chinas que vuelven a los monstruos amistosos, la suerte y el atractivo de la banda poseen un papel clave para que alguien se quiera unir. Por si fuera poco, si un enemigo decide hacerlo, luego toca pagar su «fichaje» con dinero o materiales. ¿Hay excepciones? A veces, como si de un regalo misterioso de Pokémon se tratase, hay criaturas de evento obtenibles a través de códigos que solo piden una cantidad enana de monedas. De momento solo han puesto dos hasta la fecha, un «Limo rey» con la voz del creador de Dragon Quest y una «Máquina de Matar» con un «cosplay» de una vtuber llamada Pekora.

 

Además de los códigos de regalo que mencionamos antes, en Dragon Quest Treasures hay un par de modos que usan internet sin requerir una suscripción de Nintendo Switch Online. Uno trata de esconder réplicas de tus tesoros valiosos para que otros las encuentren y evidentemente, de buscar las réplicas de los demás. Por suerte o por desgracia, estas no suman valor a la cámara y son útiles para conseguir dinero con el que comprar cosas. Verbigracia, por una réplica de un tesoro que vale 12 millones, te dan doce mil monedas de oro. El siguiente modo consiste en enviar y recibir monstruos que presumen de los tesoros que se le asignaran. Si uno alardea de uno de tus hallazgos, el original mejora su valor y si recibes a un tercero, puedes señalar lo mucho que te gusta su objeto vía «likes simbólicos» y obtener una réplica con la que rascar monedas para tus compras. Lo único que echamos en falta en el ámbito del online es que fuera posible enviar a tu banda a atacar las bases de jugadores. Sin embargo, hay que conformarse con solo tener que lidiar con las bandas rivales que ya están en el juego (proteger tus tesoros, aumenta la valía de los mismos).

 

Cada vez que alguien se hace con una réplica de tu tesoro, el valor del original sube.

Cambiando de tema, a través de ciertas misiones secundarias, es factible ampliar las instalaciones de la base. La más relevante es una cuyo dependiente te vende munición y crea chinas específicas con los materiales que traigas. El segundo establecimiento consiste en una cocina que sirve comida que refuerza temporalmente a los monstruos y por último, y no por ello menos importante, hay una tienda que conviene mucho tener porque vende fórmulas y recetas que no se encuentran en cofres y sirven para aumentar el catálogo de opciones tanto de la «chinería» como de la cocina. Por cierto, la base está situada en una estación de trenes que dejó de funcionar y un objetivo opcional es reparar todas las estaciones que hay en las islas. Los integrantes del archipiélago presumen de biomas bien definidos de tamaño destacable y de dos o tres estaciones a reparar. Aunque no es obligatorio, dado que sirven para agilizar las exploraciones y se rascan recompensas decentes, te recomendamos no ignorar el deseo de Sir Renfio. ¿Aparte de conseguir tesoros, las Siete Piedras y arreglar estaciones existe algo más? Sí, hay un buen puñado de misiones y varias de ellas son útiles hasta para descubrir lore, pero pensamos que es preferible no daros detalles que os revienten sorpresas.

 

El arte también puede estar dentro de un cofre

A pesar de que se supone que Dragon Quest Treasures hace gala de alrededor de 75 monstruos, la realidad es que a duras penas llega a veinte. Los demás consisten en un reciclado de los modelos 3D de ese grupo con modificaciones nimias y, sobre todo, de colores. Algo que también notamos es que reutilizan un par de veces la cinemática de un jefe relevante y si bien es cierto que se esforzaron un poco en disimularlo, es difícil no darse cuenta. Dejando lo anterior a un lado y que existen texturas y sombras con margen de mejora, en el apartado artístico apostaron por una paleta de colores que entra por los ojos, por un cel shading cuyo acabado es resultón y por diseños de Akira Toriyama que siempre son de agradecer. ¿El rendimiento qué tal va? Por norma general es bueno y solo se perciben caídas de framerate bajo lluvias pronunciadas o, en raras ocasiones, cuando se va a lomos de una montura.

 

https://www.youtube.com/watch?v=7DVRy-xyglY

 

En el ámbito musical, tenemos una obra póstuma del gran Koichi Sugiyama y aunque se recuperan temas de entregas anteriores para cubrir huecos, como podéis adivinar, sus últimas melodías inéditas están a la altura de las expectativas de los fans. De los efectos de sonido no tenemos queja alguna, mas los doblajes son otro cantar. Se presentan dos opciones: el doblaje inglés y el japonés. Ambos son buenos, pero mantienen un perfil bajo en casi todo momento. La mayoría de los textos se encuentran sin doblar y en su lugar suelen usar palabras y sonidos sueltos. Es decir, el trabajo de los actores de voz solo brilla cuando participan en cinemáticas.

 

Dragon Quest Treasures – Nintendo Switch. Una aventura que vale su peso en oro

En definitiva, Dragon Quest Treasures es un spin-off que se sale del molde habitual de su franquicia, optando por ser un action RPG cuyo principal motor jugable es la búsqueda de tesoros con guiños al pasado. Si eres un veterano en esta IP y te apetece un cambio de aires, estás ante una joya que no debe faltar en tu colección.

 

Análisis Dragon Quest Treasures Nintendo SwitchHemos analizado Dragon Quest Treasures gracias a una copia digital cedida por PLAION España. Versión analizada: 1.0.0

Análisis Dragon Quest Treasures Nintendo Switch
¡Llegó la hora de buscar las Siete Piedras!
Si el coleccionismo de cosas o de monstruos despierta algo en ti y te apetece experimentar un Dragon Quest diferente, este action RPG es justo el giro de tuerca que estabas buscando.
PROS
Salir en busca de tesoros es una experiencia tan adictiva como divertida
La banda sonora y la adaptación de los textos al español están más que a la altura
Su jugabilidad es todo un soplo de aire fresco para la franquicia
CONTRAS
Se echa en falta una mayor variedad de monstruos
La dificultad normalmente brilla un poco por su ausencia
Si no te terminan de enganchar, sus mecánicas se pueden volver repetitivas a la larga
75
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