Para muchos jugadores de videojuegos, no hay sensación más placentera y gratificante que la de liarse a tiros. Dentro de un videojuego, claro está, la vida real es otra cosa muy diferente. La adrenalina que se desata al apretar el gatillo de nuestro mando y que nuestros proyectiles impacten sobre un enemigo es un subidón para muchos. Si a esto le sumamos una mecánica tan adictiva como la de los roguelike, tenemos una mezcla explosiva como la pólvora. Aunque no haya pólvora, sino disparos láser, aunque no sea un estilo artístico realista, sino uno pixelado al estilo retro, no importa. Ésa es la premisa en la que se basa Revita, el título del que venimos a hablar hoy.
Originalmente lanzado en octubre de 2020 para PC, Revita ha dado ahora el salto a Nintendo Switch. Creado por el desarrollador BenStar, llega de la mano de la distribuidora Plan of Attack. Y no sólo de disparos vive la propuesta, también vive de sacrificios. ¿Qué estás dispuesto a entregar para cumplir tu objetivo en un lugar repleto de secretos en el que nada es gratis? Acompáñanos en un viaje a través de uno de los sentimientos más dolorosos que experimenta cualquier persona: el duelo.
La misteriosa torre Tic-tac
Aunque Revita no es demasiado explícito en su narrativa, sabe cómo introducirnos en ella. Aparecemos en una misteriosa estación de metro y nuestro objetivo es escalar todas las plantas de la torre para encontrar respuestas. Y es que nuestro protagonista no recuerda nada, no sabe por qué está ahí. Este componente de suspense está presente a lo largo de toda la aventura y es el motor que nos motiva a seguir avanzando planta por planta hasta enfrentarnos a nuestro rival, Enigma… Pero, al toparnos con él por primera vez, inevitablemente nos derrota y nos manda al principio.
Ahí es donde comienza la verdadera aventura. Aparecemos en un lugar prácticamente desierto, sin comprender demasiado bien qué está pasando. ¿Qué sucede? La torre Tic-Tac, un escenario «mazmorril» generado de forma procedural al estilo roguelike, es una prisión en la que yacen decenas de almas, donde se encuentran las respuestas a nuestros enigmas. Por lo tanto, la única forma de descubrir lo que pasa es volver a adentrarnos en ella y llegar hasta la cima. Enigma nos sigue esperando allí, inevitablemente. Si le derrotamos, encontraremos las respuestas… ¿o quizá no?
Los primeros pasos en Revita
La jugabilidad de Revita es bastante simple: salto, disparo, impulso y apoyo en las paredes. Es lo básico para comenzar a funcionar. Nos movemos con un stick y apuntamos con el otro. Eso sí, tenemos que acostumbrarnos rápidamente a los controles, y al principio cuesta un poco, porque son atípicos: hasta que te acostumbras, se hace raro saltar con L. Puede que al principio alguien se sienta muy tentado de cambiar los controles, pero el título recomienda no hacerlo, y nosotros también. Una vez te haces a ese mapeado, te das cuenta de que es tremendamente dinámico.
Al margen de estos 4 movimientos básicos, tenemos otros dos bastante relevantes: el uso del arma secundaria, la cual conseguimos (o no) en el recorrido, y la Concentración. Este último, al igual que el impulso, dejan muy claro que hay algo de inspiración de Hollow Knight en este título. Y es que, cuando perdemos vida, podemos recuperarla a base de Concentración. ¿Cómo lo hacemos? Consiguiendo almas. ¿Y cómo se consiguen almas? Derrotando a los enemigos y haciéndonos con las suyas. Podemos incluso usarlas para conseguir más contenedores de corazón. Tener la vitalidad a buenos niveles es mucho más importante de lo que uno pueda pensar. Es, ni más ni menos, nuestra principal moneda de cambio.
Todo en Revita gira en torno a la vida
La vitalidad es la principal mecánica de la que hace gala Revita. ¿Quieres abrir un cofre? Entrega un corazón. ¿Quieres comprar un objeto? Entrega otro. ¿Quieres rendir culto a una estatua para conseguir mejoras? Entrega uno, dos… o todos los que puedas. Prácticamente todas las mejoras que encontramos en nuestro camino conllevan un sacrificio vital. Nos obliga a decidir entre avanzar mejor armados y más heridos, o desnudos pero repletos de vida. No, esta mecánica no está hecha para todo el mundo. Puede llegar a restar mucho dinamismo durante demasiadas horas de juego, hasta que te vas acostumbrando a su dificultad.
Pero la vida no es únicamente protagonista en la jugabilidad, ya que también lo es, de forma muy subyacente, en la narrativa. Y es que, aunque no es demasiado explícita, es fácil ver lo que está sucediendo cuando llevamos unas cuantas partidas y nos vamos encontrando con los jefes. Negación, ira, negociación… Las 5 fases del duelo ante una pérdida nos esperan en las 5 plantas de la Torre Tic-Tac. Y es aquí, en nuestro enfrentamiento con ellas, cuando empezamos a comprender un poco lo que sucede en Revita. Pero no mucho.
El mundo de Revita está prácticamente vacío al principio, pero es nuestra responsabilidad llenarlo. Algunas de las almas que yacen en la torre están esperando a ser liberadas, y una vez las encontramos, se convierten en personajes que nos ayudan desde la estación-campamento base. Otras pasan a formar parte de la torre, abriéndonos salas accesorias a lo largo del recorrido. Tiendas, juegos de azar, e incluso un chef deseando hacernos un rico tentempié para darnos fuerzas en nuestro recorrido. Es bonito ver cómo el mundo va cobrando vida porque nosotros se la vamos dando.
El sistema de combate, en sí, es todo lo sencillo que ya hemos explicado, pero el dinamismo entra a través de los modificadores que vamos encontrando a lo largo de la aventura. Distintos tipos de armas a desbloquear, con distintas prestaciones, y objetos que nos mejoran las estadísticas, nos permiten infligir estados alterados, familiares que nos ayudan a combatir… Y maldiciones. Hay algunos objetos y cofres que están malditos y que nos imprimen una maldición. Hay decenas de maldiciones diferentes a descubrir… Y cientos de modificadores que pueden ayudarnos a superar el duro reto de llegar a la cima de la torre.
El duelo dura demasiado
No es que el título sea especialmente largo. Se puede tardar entre 12 y 15 horas en derrotar al enemigo final por primera vez. Pero hay un problema en la estructura narrativa de Revita, y es que la verdadera narrativa no empieza, por así decirlo, hasta después de haber completado el recorrido entero por primera vez. Es ahí cuando se empieza a abrir la puerta a explorar todos los secretos que esconde la narrativa. El hecho de poder «pasarte el juego» antes siquiera de empezar a disfrutar de la historia que quiere contar es un asunto peliagudo. Básicamente, te obliga a ponerte en plan completista para entender, ya no los secretos clave, sino la gran mayoría de los secretos y recuerdos del personaje. Es esperar demasiado para comprenderlo todo.
A pesar de esto, hay que admitir que la aventura se hace bastante dinámica. La habilidad que requieren los enfrentamientos con enemigos y jefes, el dinamismo y fluidez de los combates en cada planta de la torre, hacen que nos importe poco no estar viendo gran cosa de la historia. Es divertido incluso sin ella, y aunque al principio puede costar tomarle el gusto, se acaba haciendo adictivo.
Un estilo artístico Revita-lizante
Una de las mejores cosas que tiene Revita, sin duda alguna, es la manera en la que se conjuntan sus elementos artísticos. Su estética, marcadamente pixelada, se aúna de forma perfecta con una banda sonora que, de forma aislada, es agradable sin más, pero que en combinación con la acción y los escenarios acaba creando una atmósfera que engancha. Da igual que juegues en modo portátil o en sobremesa, se disfruta del mismo modo, y lo que es aún mejor: sin ningún problema de rendimiento por ninguna parte. Nosotros, al menos, no hemos encontrado ni uno en toda la aventura.
Además, el tema de la accesibilidad está muy bien cubierto. Configurar los colores de los enemigos y del propio personaje para hacerlos más distinguibles, opciones de texto e iluminación, configuraciones varias de los controles… No es complicado jugar Revita. La amabilidad en la configuración es otro factor muy a tener en cuenta, ya que construye el escenario técnico perfecto para desarrollar el dinámico frenesí que es meterse en salas llenas de enemigos que disparan en todas las direcciones imaginables.
Revita – Nintendo Switch. Las cinco fases del duelo VS un pistolero aguerrido
Revita es un título que requiere paciencia y sacrificio. Entregar vida constantemente para poder mejorar, y tener que esperar a completar el juego para comenzar a descubrir sus verdaderos mensajes, son dos problemas que pueden resultar agotadores para muchos jugadores. Pero si uno se deja llevar, disfrutar del camino y vivir al máximo los frenéticos combates en la torre, acaba atravesando una aventura que deja una pequeña huella en el corazón. En ese corazón resquebrajado y roto que se ha enfrentado a algo tan duro como una pérdida.
Hemos analizado Revita gracias a un código digital cedido por Plan of Attack. Versión analizada: 1.0.1a
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