Veinte años dan para mucho. En dos décadas las cosas pueden cambiar radicalmente y quizás lo que empezó como una aventura perfecta se puede haber convertido en una pesadilla con el paso de los años. Eso fue precisamente lo que le pasó a la franquicia Tony Hawk’s Pro Skater, que empezó a finales del siglo pasado con unos juegos tan bien pensados, diseñados y definidos que en tan solo tres entregas, Neversoft había perfeccionado la fórmula y literalmente no se pudieron hacer mejor las siguientes entregas. Desde entonces la saga ha tenido más bajos que altos, abusando de gimmicks para definir las entregas e incluso algún periférico que puso la franquicia con un pie en el ataúd. Un ataúd que por poco se cierra con una quinta entrega que casi mejor que olvidamos. Pero Tony Hawk, la persona, es un tipo bastante particular, que sabe reírse de sí mismo y que ha demostrado que por mucho que ya haya cumplido 50 tacos, sigue siendo el mismo chavalito que se convirtió hace dos décadas en la cara visible del skate, de la subcultura urbana que lo rodea y de una de las franquicias de videojuegos más querida por aquellos que éramos niños o adolescentes en el cambio de milenio. El año pasado Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2 pretendió resucitar la franquicia y ya os puedo adelantar que lo consiguió, pero ¿cómo lo hizo?
Vas a bajar, luego a subir, luego a bajar. Así es como se juega a esto
Desde 1999, con la primera entrega, la franquicia lleva siendo el patrón por el que se cortan todos los juegos arcades de deportes extremos. Un skater, dos minutos por escenario, una serie de objetivos que cumplir en dicho tiempo y un marcador de puntos que está pidiendo a gritos que batas un récord tras otro, todo esto mientras suena una banda sonora de los temas más cañeros del momento. En esencia esos han sido los cimientos sobre los que se han construido toda la saga. Y es que los cimientos son tan buenos que, quitando las limitaciones técnicas de la época, los primeros juegos siguen pudiendo jugarse perfectamente, aunque puede que si eres de los que no los ha tocado desde aquella época, los recuerdes con un control y posibilidades un pelín mejores de lo que en realidad eran.
Y ahí es donde Vicarious Visions tienen mucho que decir. Tras hacer un trabajo excelente dándole una capa de pintura al esqueleto de la trilogía original de Crash Bandicoot, Activision les encargó hacer lo mismo con su saga de patinaje callejero. Y menudo lavado de cara le han dado. Tony Hawk’s Pro Skater 1+ 2 es, en esencia, el juego que recordabas que era, más que un simple lavado de cara de los dos juego originales. Sin perder de vista por un segundo el espíritu de los juegos originales, THPS 1+ 2 realiza un homenaje a los dos primeros juegos de Neversoft, respetando todo lo que hay que respetar, pero también añadiendo de su propia cosecha. Por poner un ejemplo, los manuals que se añadieron en la segunda entrega y los reverts de la tercera entrega están disponibles aquí desde el principio, aportando más variedad de movimientos y la posibilidad de ir enlazando y prolongando los combos, cosa que en los originales no se podía.
Los escenarios son los grandes protagonistas de Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2. Son pequeños (y no tan pequeños) espacios cerrados donde cada elemento está distribuido para que, aunque muchas veces no sea evidente, vayamos encadenando gaps, grinds, manuals y/o reverts por aquí y por allá en busca de ese combo perfecto que tenemos en la cabeza. Pero de visualizar ese combo millonario en nuestra mente a llevarlo a cabo hay un trecho. Al igual que los escenarios están concienzudamente diseñados para esconder decenas de secretos, los controles están medidos hasta el hastío para darnos una precisión como pocos juegos hemos visto, para que podamos llevar a cabo esas tremendas maniobras con las que soñamos. Si fallamos, es porque hemos hecho mal la combinación de botones y juego de sticks necesarios. Aquí no vale culpar al juego. Si aterrizas con el skate torcido te vas al suelo y sabes que la culpa es solamente tuya.
Respecto a los escenarios, llama la atención cómo muchos de ellos han sido actualizados. Pero cuando digo actualizados no me refiero a nivel gráfico, sino a que por ellos han pasado dos años. El colegio del primer Tony Hawk está vacío, con mensajes en los monitores gigantes acerca de la importancia de estudiar desde casa por la salud de todo el mundo durante la pandemia. El mítico centro comercial está ahora abandonado. Podemos ver drones volando por los escenarios, etc. Lo mismo ha pasado con los skaters veteranos, que aparecen representados en THPS 1 + 2 tal cual están a día de hoy, en vez de una versión con buenos gráficos de sus versiones jovencitas. Pero que muchos de los veteranos tengan ya más de 50 años, no quita que se muevan igual de bien que los skaters más jóvenes que se han añadido. Todos tienen sus puntos débiles y sus puntos fuertes, sus movimientos únicos, su progresión y sus desafíos.
Estos dos últimos elementos son algo muy importante de cara a alargar la vida del título, pues completar los escenarios de los dos juegos no es que sea una cosa que nos vaya muchísimo tiempo. Pero el juego está repleto de desafíos que hacer con cada uno de 23 patinadores (24 si tienes la Digital Deluxe Edition) con los que ganamos dinero, experiencia, nueva ropa y equipamiento para el resto de personajes y nuestro propio avatar. Gracias a esto se alarga la vida del juego, más allá del jugar por jugar para batir las puntuaciones o simplemente pasárselo bien, cosa que por cierto el juego consigue por sí mismo desde el primer momento y eso para un juego tipo arcade es súper esencial.
La tabla tiene que ser una extensión de ti
Pero aunque uno se lo pase bien desde el principio, es cierto que hay veces que para hacer los combos más disparatados se requiere más manejo y más destreza en las manos que jugando a un juego de lucha a nivel profesional. Para reducir esta barrera de entrada, se han introducido opciones de accesibilidad para evitar las caídas o perder el equilibrio entre otras cosas. De esta manera se consigue que pueda jugar todo el mundo y aprendan poco a poco gracia a estas ayudas, mientras avanzan por los escenarios de los dos juegos, hasta que decidan que ya saben montar en skate sin las ruedecitas de principiante.
Y es que ya sea con la intención de aprender sobre la marcha o con las lecciones del tutorial bien estudiadas, lo importante es saltar a las distintas pistas y para ello tenemos tres opciones: empezar desde el principio las campañas de THPS y THPS2 e ir desbloqueando pistas o ir directamente al modo de Skate libre donde están desbloqueada (casi) todos los escenarios desde el principio y donde competimos con el resto de jugadores por conseguir las mejores puntuaciones en las tablas de clasificación. A mi parecer una de las mejores decisiones que han tenido desde Vicarious Visions es que en vez de separar estos tres modos, han hecho todo lo contrario. Están entrelazados entre sí, y las mejoras que hagamos en uno de ellos, se mantienen en los otros, permitiendo volver a los escenarios de los otros modos para conseguir mejores puntuaciones o hacer otros desafíos. De esta forma poco a poco nos vamos acostumbrando a los controles, los botones, los movimientos a hacer sin tener que estar atascado en una única pantalla porque no encontramos todas las letras S-K-A-T-E o no nos sale ese gap desde lo alto de un edificio a la barandilla de las escaleras del parque.
Sin la música esto no es lo mismo
Sé que esto que voy a decir puede parecer una exageración, pero se me ocurren dos sagas cuya banda sonora es prácticamente el 50% del juego: Crazy Taxi y Tony Hawk. Cualquiera que haya jugado a alguna de las dos seguro que ha descubierto canciones, grupos e inclusos géneros enteros gracia a ellos y estos remakes no iban a ser menos. Se ha hecho un trabajo excelente recuperando prácticamente las canciones de los dos primeros juegos, pero también se han añadido nuevos artistas y canciones que encajan a la perfección con lo que significa Tony Hawk’s Pro Skater. A nivel personal alguna de las nuevas me chirría un poco, pero por suerte también puede seleccionarse qué canciones queremos que suenen durante las sesiones de skate.
Y en cuanto al apartado técnico de Nintendo Switch es evidente que se han hecho recortes para lograr conseguir la portabilidad del título. El recorte más evidente es a nivel gráfico, donde los personajes, escenarios y distancia de dibujado pierden detalles frente a las versiones de consolas más potentes. Nada grave si tenemos en cuenta que lo importante es la jugabilidad y que esta es la misma a prueba de bombas que la de los juegos clásicos, solo que aquí además está mejorada. También se han recortado los FPS de 60 a 30. ¡Pero ojo, que son unos 30 muy estables y fluidos! Personalmente jugando a la versión de Nintendo Switch no he tenido queja alguna con la tasa de imágenes por segundo. Donde sí se resiente más en lo técnico es al jugar a los modo multijugador a pantalla partida, donde las imágenes por segundo se mantienen, pero la resolución decide que no merece la pena ni intentarlo y los parques de skate se convierten en un lugar muy peligroso repleto de dientes de sierra.
Por suerte al jugar online la resolución no se ve afectada y se mantiene la del juego normal, ya juegues con amigos o con desconocidos. Tampoco varia al patinar en alguno de los escenarios creados por otros jugadores, a pesar de que el tamaño y la carga de elementos que nos permite poner el creador de escenarios a veces es muy grande.
Y aún así con sus recortes por aquí y por allá, la experiencia de poder jugar a Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2 en Nintendo Switch donde sea es algo increíble. No es casualidad que muchas de las entregas más queridas o recordadas por los jugadores fuesen esas versiones portátiles, claramente inferiores, de los títulos que salieron durante años para Game Boy Advance y Nintendo DS. Y es que hay algo especial en poder subirte a un skate virtual donde sea, hacer unas sesiones rápidas de trucos, dejar la consola en modo reposo y a hacer otra cosa hasta encontrar otro ratito para hacer otras dos pistas.
Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2 – Esperando desde ya que lleguen THPS 3 + 4
Parece que al tercer intento de resucitar los dos primeros títulos de la franquicia ha sido la vencida. Vicarious Visions ha puesto todo de su parte para traer a día de hoy los dos títulos que crearon y definieron un juego, no como eran, sino como los recordábamos en nuestra cabeza. Gracias a una serie de añadidos hechos con cariño y cabeza, Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2 mejora los juegos originales y al mismo tiempo les rinde tributo. Los añadidos suman, nunca restan y en el caso de que alguien lo considere así siempre puede coger y desactivarlos para tener un producto más fiel a los juegos de hace veinte años.
No sé si Activision tiene intención de seguir el camino que ha abierto con THPS 1 + 2 ahora que ha puesto a Vicarious Visions a trabajar dentro de Blizzard, pero si dentro de unos años deciden hacer un recopilatorio de la tercera y la cuarta parte con una puesta al día como la que tenemos ahora en Nintendo Switch, desde luego me sé de unos cuantos que vamos a estar el primer día esperando para volver a subirnos a la tabla.
Hemos analizado Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2 gracias a un código digital cedido por Activision Blizzard King. Versión analizada: 1.0.2
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