Bravely Default

Impresiones Bravely Default II – Nintendo Switch. Tranquilos, no hay motivos para preocuparse por el cambio de número

La amistad con Tiz, Agnés y compañía se acabó. Ahora Seth, Gloria, Adelle y Elvis son mis mejores amigos

Bravely Default II Nintendo Switch
Fecha de lanzamiento
26 febrero, 2021
Número de jugadores
1
Idiomas
Voces: inglés, Japonés. Textos: - Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la descarga
12702,00 MB

Decimos mucho la bromita de que Valve no sabe contar hasta tres, pero la forma de hacerlo de Square Enix es para darle de comer a parte. Creo que no seré el único que, tras ver la escena post-créditos de Bravely Second, esperaba que el siguiente juego de la franquicia Bravely Default fuese un juego llamado “Bravely Third” o “Bravely Sword” donde se siguiesen las aventuras de Tiz, Agnès y compañía. Sin embargo, y obviando Octopath Traveler, lo que nos presentaron durante los The Games Awards de 2019 fue Bravely Default II, el equivalente a pasar de un Final Fantasy numérico a otro.

 

Personalmente, en ese momento mi interés por el juego no podía ser menor. Había hecho muy buenas migas con los personajes de las anteriores entregas y quería saber más de ellos. Ni siquiera las dos demos me terminaron de convencer. La primera se veía que tenía potencial, pero había muchas cosas que equilibrar y sobre las que trabajar. La segunda corregía muchas de las quejas de la comunidad, pero seguía faltándole algo. Poner la historia ya empezada, sin conocer de dónde venían los personajes o sus trasfondos no me funcionaba. Pero entonces, comencé el juego desde el inicio. Un inicio bastante familiar, casi copiado del primer Bravely Default y tras cinco horas de prólogo recuerdo haber pensado: “Vale, estoy dentro del juego. Quiero proteger a este grupo de personajes con mi vida”.

 

 

Los nuevos Héroes de la Luz tienen un nuevo estilo

Aquí es cuando me debato si entrar en profundidad en el apartado de la historia, si lo dejo para el análisis o dejo que lo descubráis todo por completo. El caso es que, sin entrar en muchos detalles, una nueva aventura de los Héroes de la Luz solo puede significarse una cosa: toca volver a encontrar los cristales elementales para evitar que se descontrolen y provoquen un cataclismo. En esta ocasión los cristales eran el tesoro del desaparecido Reino de Musa, de donde procede Gloria y quien, junto a su fiel caballero Sir Loan, se ha empeñado en llevar a cabo esta tarea, a pesar de que su Reino ya no exista. Y por diversos motivos Seth, un marinero que naufragó en la costa, Elvis, un mago con un misterioso libro, y Adelle, una mercenaria que acompaña a este último, se ven envueltos en la búsqueda de estos cristales y bueno… ya os hacéis una idea como continua todo esto, ¿no?

 

Puede que el comienzo de la historia sea bastante similar al de Bravely Default (otra similitud más con la primera entrega es que Revo vuelve a cargo de la música) y algún que otro Final Fantasy clásico, (cosa totalmente intencional), pero donde sí que encontramos cambios nada más comenzar es en los sistemas del juego. El sistema Brave y Default, que nos permiten realizar varias acciones en un mismo turno y defendernos, acumulando un punto de acción, vuelve a ser el núcleo mecánico de los combates contra los enemigos. Pero en esta ocasión hay varios cambios respecto a las anteriores entregas, e incluso a la primera demo. La más llamativa es que, al contrario de las entregas de 3DS, donde dabas todas las ordenes al comienzo, se ha añadido una barra que indica cuándo es el turno de actuar de cada héroe, que se llena más o menos rápido en función de la acción realizada en el turno anterior, funcionando igual para los enemigos. Esto, que al principio puede parecer un cambio sin importancia, en realidad tiene bastante más peso a la hora de hacer una estrategia de lo que cabría de esperar. El acumular acciones/gastar varias de golpe y el hacer que la llegada del siguiente turno sea más lenta al realizar una acción poderosa (o más rápida si tiene menos importancia) provoca un baile constante de ritmos entre nuestros personajes y los enemigos, evitando que se forme precisamente eso, un ritmo predecible en los combates.

 

Pero el mayor cambio al respecto a las entregas anteriores no es en las mecánicas, sino en los trabajos. Habría que volver in situ a Bravely Default y Second, pero tras hablar con varias personas la sensación desde luego es la misma que yo recuerdo: en las anteriores entregas podías romper el juego combinando clases y haciendo estrategias y sinergias realmente locas, sí, pero por norma general para avanzar por la trama principal no había que comerse demasiado la cabeza, sobre todo en los primeros compases del juego. Bien, olvidaos de eso.

 

Este niño es un psicópata en potencia

Quizás sea por un rediseño de ciertos trabajos que repiten en esta entrega haciendo que haya que usarlos de manera distinta, quizás por las nuevas clases o quizás porque, a pesar de tener tres niveles de dificultad, ésta se siente a veces que no está del todo calibrada bien; el caso es que Bravely Default II sí espera y pide que los jugadores hagan uso de las distintas clases, sus ventajas, sus desventajas, las habilidades pasivas y activas y las combinaciones de todas ellas. Y no tarda demasiado en dejar claro que aquí la composición del equipo y el equipamiento (que encima aquí está limitado por el peso que puedan soportar los personajes) son más importantes que nunca.

 

Por último, me gustaría comentar una cosa que cambia y a la vez no respecto a las anteriores entregas: los minijuegos y la opción de seguir jugando mientras la consola está en reposo. En las anteriores entregas, el pueblo de Tiz y Magnolia se reconstruían y expandían cuando las consolas estaban en modo reposo, ayudados también por el resto de los jugadores que nos encontrábamos por Spotpass y Streetpass. En Bravely Default II no hay que reconstruir el pueblo, pero sí hay un pequeño barco con el que visitar islas y encontrar tesoros que nos ayudarán a mejorar a los personajes junto a otros jugadores mientras no estemos jugando. Pero la joya de la corona en este aspecto es el juego de cartas y control territorial Baraja y Dominio, o B+D para abreviar. Llegado cierto momento del juego podremos empezar a retar a muchos de los habitantes de las ciudades a partidas donde debemos tomar el control de un tablero usando una serie de cartas con las que nos construimos el mazo. Al ganar, conseguimos nuevas cartas y vamos aumentando nuestro nivel de jugador. No me avergüenzo ni un momento en confesar que he estado dándole a B+D más tiempo del que quizás debería, pero es que esas cartas raras no se van a conseguir solas.

 

 

Bravely Default II – A pesar de mi temor inicial, ha sabido convencerme en sus primeros capítulos

Ya han pasado muchas horas in-game y más aún fuera del juego, pero sigo recordando ese momento al principio en el que el juego se pone en blanco y negro durante una escena y me di cuenta de lo que me había encariñado con los personajes en tan solo unas horas y lo que estaba disfrutando los cambios jugables a pesar de que no las tenía todas conmigo. Y sinceramente, lograr eso en tan solo unas horas es una sensación que no me esperaba tener cuando inicié Bravely Default II, y os adelanto ya que no ha sido la única vez que me ha pasado. Y estoy seguro de que no será la última de aquí al lanzamiento del juego el 26 de febrero.

 

Bravely Default II Nintendo Switch