Bloodstained: Ritual of the Night

Análisis de Bloodstained: Ritual of the Night – Nintendo Switch. El alumno aventajado

¿Castillos a mí?

Bloodstained: Ritual of the Night
Fecha de lanzamiento
25 julio, 2019
NÚMERO DE JUGADORES
1
IDIOMAS
Español, inglés, alemán, etc.
TAMAÑO DE LA DESCARGA
6452,94 MB
Nuestra puntuación
85

Pocos discuten a estas alturas que Konami llegó a ser, entre los años 80 y 90, todo un referente en el panorama videojueguil. Como tampoco discuten la situación de estancamiento creativo que vive, en la actualidad, centrado en revivir una vez tras otra sus sagas más longevas, seguir vendiendo máquinas de pachinko o publicar títulos de corte social. Esto ha tenido diversas consecuencias, y no todas negativas. La primera de ellas ha sido el saneamiento económico de una empresa que lastraba el peso de sus últimas y cuestionadas decisiones. La segunda, una fuga de cerebros que no casaban con la nueva orientación de la empresa nipona. La marcha de Koji Igarachi, postergado los últimos años a la elaboración de títulos, precisamente, de corte social, y su nuevo proyecto Bloodstained: Ritual of the Night son claro ejemplo de ello. Y es que saber que Koji Igarachi, uno de los directores de Castlevania: Symphony of the Night, se encontraba tras Bloodstained: Ritual of the Night supuso todo un respaldarazo a un proyecto que pretendía rendir homenaje, a su manera, a tan querida saga. Un juego que aspira a convertirse en el sucesor espiritual de Castlevania y cuya campaña en Kickstarter logró pulverizar todas las expectativas. ¿Logrará el alumno superar al maestro? Desplieguen los látigos, afilen sus colmillos, ¡hincamos el diente a su análisis!

 

 

La esencia está ahí. ¡Metroid parece, IGAvania no SÍ es!

A lo largo y ancho de la historia las leyendas sobre los vampiros y otros seres de la noche han estado más que presentes en el folclore cultural. Dando lugar a la aparición de diversas creencias sobre entes demoníacos, sedientos de sangre, que podría decirse son las precursoras del término vampiro como hoy lo conocemos. Término precisamente originado, con casi total exclusividad, a principios del siglo XVIII en el suroeste europeo. Y es precisamente en esta acepción moderna, explotada en literatura, cine y videojuegos, en la que se basa, Castlevania, la piedra angular de este título.

 

Dicen los sabios que afrontar el pasado es la única forma de mejorar el presente, pero… ¿dónde situar la delgada línea roja que separa el homenaje de la copia? ¿Ha hecho lo correcto Igarachi al aprovechar el legado de Castlevania?, ¿debería haber iniciado un nuevo camino? No voy a entrar en un debate que, a pesar de resultar realmente enriquecedor, no aporta nada a este análisis. Más allá de cualquier tipo de consideración ajena a este título, podemos decir de forma clara y rotunda y a modo de titular introductorio que Bloodstained: Ritual of the Night es digno sucesor, con matices, de la saga Castlevania.

 

Bloodstained: Ritual of the Night

 

Su historia nos sitúa en plena Revolución Industrial y nos presenta, una vez más, la mezquindad de una sociedad donde los monstruos también son de carne y hueso. Miriam es una joven ligafragmentos (imaginaos los experimentos sufridos por Lobezno, meted un gremio de alquimistas y añadid un componente demoníaco). Tras 10 años en coma inducido (por motivos desconocidos) nuestra protagonista despierta con el mundo patas arriba por una amenaza demoníaca que parece desatada por quien menos se lo habría esperado.

 

Desde la primera pantalla de juego nos queda claro que Castlevania está más que presente en la esencia jugable, artística y sonora de este título. Menús, BSO, movimientos, historia… logran hacernos fluir sin esfuerzo dentro de una propuesta, para muchos, tremendamente familiar. Es más, tras unos minutos de juego, se nos presenta un escenario, el castillo, que parece sacado de los diseños que inundaban el estudio de Igarashi a finales de los 90. El sentimiento de satisfacción tras acceder a una zona oculta, conseguir un arma nueva o simplemente descubrir una habilidad es solo equiparable al vivido en cualquier Castlevania.

 

Bloodstained: Ritual of the Night
Pantallas de transición, puntos de guardado, teletransporte… Castlevania está presente en la propia esencia jugable y artística de Bloodstained: Ritual of the Night

 

Fragmentos con mucha alma

Bloodstained: Ritual of the Night nos presenta un sistema jugable que sabe recopilar, con gran maestría, lo mejor de las entregas más representativas de la franquicia de los Belmont. Antes de comenzar este análisis tuve el placer de re-jugar dos de los títulos que guardan un rincón más destacado, con permiso de Symphony of the Night y Rondo of Blood, en mi dispensario de ajo, pociones y armamento anti-demoniaco. No hablo de otros que de Aria of Sorrow y Dawn of Sorrow. El primero, con Igarachi ejerciendo labores de productor y diseñador, incorporó un aspecto que logró marcar un antes y un después (aunque por desgracia no lograra estandarizarse). Su sistema de almas y lo que suponía lograr obtenerlas todas para poder desbloquear las distintas habilidades, tanto activas como pasivas, fue todo un aliciente que logró conferir una nueva dimensión al farmeo que aún hoy recuerdo con especial cariño.

 

Pues bien, es precisamente la profundidad del sistema mágico del que hace gala Bloodstained: Ritual of the Night lo que hace que ese sentimiento de añoranza resurja con más fuerza que nunca. Aquí las almas han sido sustituidas por fragmentos. Cada enemigo posee una habilidad concreta (activa, pasiva o en forma de familiar que nos ayuda durante la batalla) y la única manera de obtenerlas es derrotándolos a todos y adquiriendo su correspondiente fragmento. Y aquí no se acaban las posibilidades que nos ofrecen dichos fragmentos, ya que el hecho de poder capturar más de uno por enemigo nos permite obtener un dinero extra vendiendo los sobrantes que, para que vamos a engañarnos, siempre viene bien. Por otro lado, para completar un sistema casi redondo, podemos mejorar los fragmentos e incluso obtener habilidades especiales mediante alquimia.

 

¡Poltergeistvania Igarachi!

 

Como podéis leer, Bloodstained: Ritual of the Night, perfecciona, profundizando con gran acierto, el sistema visto en Aria of Sorrow. Tanto es así que incluso los familiares, meros acompañantes no demasiado eficaces en las aventuras de Soma Cruz, aquí son más efectivos que nunca, garantizando nuestro interés a la hora de capturarlos a todos, como si de un entrenador Pokémon se tratara.

 

René NO descartes: Crafteo ergo farmeo

Otro de esos aspectos que destaca con fuerza y que, al menos en mi caso, ha supuesto una grata sorpresa es el sistema de elaboración de suculentas recetas. Suculencia que se torna utilidad al comprobar que la primera vez que probamos un plato se nos otorgan ciertas bonificaciones permanentes (además de servir a modo de poción de vida). Algo que nos garantiza horas comerciando con alimentos o recorriendo el mapa en busca de ese ingrediente que nos falta para preparar un arroz como dios manda (receta de la abuela). Las labores alquímicas, por su parte, nos brindan la posibilidad de fabricar armas, objetos, armaduras, etc. Dotando las labores de farmeo y crafteo de una profundidad digna de mención.

 

Enlazado con todo lo anterior, nos encontramos con un bestiario bastante completo, en el que se muestra una gran cantidad de información sobre cada demonio. Como, por ejemplo, que objetos o ingredientes sueltan, muy a tener en cuenta tanto en el taller de fabricación como en el de cocina y un factor que ha hecho que dedique un alto porcentaje de mis sesiones de juego a recopilar información o, simplemente, a cotillear en lo más profundo del infernal glosario que posee este juego. Además, contamos con atajos de equipo, lo que nos permite disponer de múltiples accesos directos a patrones de armas y fragmentos a golpe de un click, pudiendo intercambiarlos en un abrir y cerrar de ojos. Algo que, ya os adelanto, resulta tremendamente útil y práctico en el fragor de la batalla.

 

 

Por otro lado, cada vez que absorbemos un fragmento nuestra humanidad, la de Miriam, se resiente acercándola aún más al reverso oscuro de la fuerza.. (os suena, ¿verdad?). Por suerte, el completo sistema de fragmentos y la gran variedad de objetos, armas y equipamiento a nuestra disposición, hacen que nos encontremos ante un título cuya curva de dificultad depende, en gran medida, del uso que demos a todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición. Bonificaciones, ataques, movimientos especiales o las distintas propiedades de nuestro equipamiento. Todo esto y mucho más resulta fundamental, conforme nos adentramos en esta aventura, si queremos salir airosos. Y si sus estándares de dificultad os saben a poco, siempre podéis optar por los niveles difícil o pesadilla. Incluso algo como la lentitud de los movimientos de nuestra protagonista, aspecto ampliamente criticado, queda paliado por las propiedades de determinado objeto (análisis libre de spoilers) Aunque parezca lo contrario, pocas cosas dan lugar aquí a la improvisación. Nuestro aspecto también es importante. Ropaje (aunque, con permiso de alguna licencia indie, el cambio físico se limita a sombrero y bufanda), corte de pelo, color de piel o de ojos… puede que este apartado no repercuta directamente en la experiencia jugable, pero poder customizar a Miriam a nuestro gusto resulta bastante satisfactorio.

 

Bloodstained: Ritual of the Night
Ser un catalizador demoníaco no impide a uno/una ser algo coqueto, ¿verdad?

 

En relación a su duración, como suele ocurrir en este tipo de títulos, esta dependerá de la minuciosidad con la que cada uno de vosotros decida inspeccionar los distintos escenarios. Una cifra estándar podría situarse entorno a las 15-20 horas. No en vano un servidor superaba ya las 14 horas con el final malo y el 60% del castillo desbloqueado y traspasaba las 20 tras completarlo al 100%). Sí, final «malo», habéis leído bien. Y es que Bloodstained: Ritual of the Night cuenta con un final fácil y otro que requiere, de forma previa a la batalla final, que realicemos una serie de rebuscadas acciones que no vamos a desvelaros en este análisis. Si, además, tenemos en cuenta que contamos con diversas misiones que cumplir, que tras completar el juego desbloqueamos el típico modo Boss Rush (en el que tenemos que enfrentarnos a todos los jefes finales del juego en el menor tiempo posible) y que el título está listo para recibir una avalancha de contenido gratuito y de pago, con nuevas zonas, armas e incluso modos de juego inéditos hasta ahora. El resultado nos arroja un título altamente rejugable que requiere muchas más horas si queremos llegar a exprimirlo al 100%.

 

El mapa, el mapa, ¡Soy el mapa!

Castlevania ha sido una saga que, en su vertiente metroidvania, se ha caracterizado por dotar de gran importancia tanto al diseño de sus escenarios como a la rejugabilidad de los mismos. Fruto de esto surge una herramienta fundamental para llevar a buen puerto nuestra aventura, el mapa. Bloodstained: Ritual of the Night, como buen heredero de la famosa franquicia de Konami, pone a nuestra disposición un extenso entramado de habitaciones y zonas perfectamente sincronizadas en las que el uso de dicha herramienta, conjuntamente con las zonas de guardado y la posibilidad de marcar las zonas más importantes, resulta capital no solo para llegar a buen puerto sino para, a no ser que tengamos memoria fotográfica, no acabar perdido una vez tras otra.

 

Laberintos, en muchos casos interconectados, a los que en muchas ocasiones tenemos que regresar para lograr alcanzar esa zona hasta entonces inaccesible o realizar esa acción, desconocida anteriormente, que nos lleve a poder seguir la ardua tarea de desbloquear el mapa al 100%. Si dicho aspecto os resulta de vital importancia en un juego de esta índole, podéis estar más que tranquilos, Bloodstained: Ritual of the Night, sin llegar a alcanzar un tamaño titánico, cumple con creces.

 

Bloodstained: Ritual of the Night

 

Oro parece, plata ajo no es

Adentrándonos en terreno gráfico, el diseño del castillo y de los seres que lo pueblan se encuentra, por normal general, muy por encima del modelado de los personajes que forman parte de la trama. Algunos de ellos, sin ser feos, no terminan de cuajar artísticamente, ofreciendo un resultado muy por debajo del conjunto. Más allá de Miriam, Zangetsu o Gebel, el resto de personajes van cortos de animaciones y su acabado resulta cuando menos discutible. Por no hablar de que su diseño carece de carisma alguno. Pareciera como si todo el esfuerzo artístico se hubiera centrado en los papeles protagonistas/antagonistas.

 

Las distintas localizaciones así como los efectos, explosiones, destellos y demás parafernalia visual lucen de forma bastante correcta. Eso sí, en ciertas ocasiones los 2.5D y los cambios de perspectiva dejan una sensación realmente extraña, como si se tratase de piezas de un puzle que no terminan de encajar. Además, existen ocasiones, puntuales, en las que determinadas texturas hacen acto de presencia unos segundos después de aparecer Miriam en escena.

 

Bloodstained: Ritual of the Night


 
Anotado todo lo anterior, toca entrar en uno de los aspectos más contradictorios de Bloodstained: Ritual of the Night, su rendimiento y sus aparentemente numerosos bugs. En relación a los fallos que nos obligan a reiniciar el título, he de decir que tras 20 horas de juego solo he tenido un reinicio (algo molesto, eso sí, ya que había transcurrido bastante tiempo desde mi último guardado). En cuanto a resolución y framerate, el juego alcanza los 30 fps, aunque nada estables, sufriendo bastante a menudo fuertes caídas y ralentizaciones que entorpecen y afean la experiencia jugable. La resolución se nos va a 720p fijos (portátil) dinámicos (sobremesa). Contando, además, con algunos efectos visuales extra en el dock. Los tiempos de carga son asumibles, aunque es cierto que el tiempo de transición entre algunas zonas concretas (y con ello la temida pantalla negra de espera) puede llegar a alcanzar los 10 segundos. Algo que repercute negativamente en la propia inmersión jugable. Por suerte, según ha informado 505 Games, el título contará con diversas actualizaciones para solventar tanto los problemas de rendimiento como los bugs presentes hasta la fecha.

 

El apartado sonoro es harina de otro costal. Los efectos de sonido parecen sacados de cualquier Castlevania. El sonido de las monedas, los espadazos, la recogida de maná o incluso las voces de los personajes nos llevan a un estado constante de deja vu. La BSO, por su parte, se erige como toda una ODA a la franquicia de los Belmont con melodías que nos han hecho soltar más de una lagrima latigazo de nostalgia. Las culpables no son otras que las magistrales batutas de Michiru Yamane (Symphony of the Night) e Ippo Yamada (Resident Evil). Por cierto, tras completar uno de los finales se desbloquea un apartado que nos permite escuchar las voces, los efectos de sonido y la propia BSO de Bloodstained: Ritual of the Night.

 

Bloodstained: Ritual of the Night – agita la coctlevania

Bloodstained: Ritual of the Night nos presenta un metroidvania que, sin revolucionar, rinde un sentido homenaje a la saga Castlevania, sabiendo recopilar lo mejor de algunas de sus entregas más representativas. Un alumno aventajado que se queda a un paso de superar a su maestro por culpa de diversos lastres jugables y de rendimiento, así como alguna que otra mala decisión artística, pero que nos ha fascinado y sorprendido positivamente. Si tenemos en cuenta la avalancha de contenido gratuito y de pago que está por venir, podemos decir sin miedo a equivocarnos, que no estamos ante un título perfecto, pero si ante una propuesta que ha cubierto con creces las expectativas que teníamos puestas en él.

 

Bloodstained: Ritual of the Night

Hemos analizado Bloodstained: Ritual of the Night gracias a un código digital cedido por 505 Games. Versión analizada 1.01

 

Bloodstained: Ritual of the Night
Un sentido homenaje a Castlevania
Bloodstained: Ritual of the Night recoge lo mejor de la saga Castlevania, su esencia, y lo agita en una coctelera (manejada de forma magistral por el barman Igarachi) para obtener un gran producto que, sin revolucionar, perfecciona y profundiza la vertiente metroidvania, en una fórmula magistral no exenta de fallos. Fallos en lo relativo a su rendimiento y en lo referente a un apartado gráfico que no termina de enamorar.
PROS
Notable metroidvania, excelente Igavania. Infinidad de posibilidades con un toque muy personal y horas de diversión
Su BSO, con Michiru Yamane a la cabeza, se erige como todo un espectáculo musical. Una oda a Castlevania en toda regla
Un título de acción, plataformas y exploración que recoge lo mejor de la saga Castlevania (destacando su sistema de fragmentos)
CONTRAS
.. pero que cojea, y de que manera, en su apartado artístico
Incompresibles fallos de rendimiento y algún bug que otro
Nos encontramos ante un título que arriesga poco
85