Puede que haya quien crea que Konami sigue estancada, económicamente hablando. Que subsiste de las rentas obtenidas durante su época de mayor prosperidad, situada entre los años 80 y 90. Nada más lejos de la realidad. Sus resultados económicos, un año más, baten récords, presentando unas cuentas saneadas y previsiones bastante positivas de cara a 2020. ¿Qué es lo que ocurre entonces? Pues que esos beneficios no proceden, precisamente, de revivir sus sagas más emblemáticas con nuevas entregas (no ha habido un juego nuevo de la saga Castlevania desde el vilipendiado Lords Of Shadow 2) sino de las máquinas de Pachinko, Pro Evolution Soccer, las cartas (con la franquicia Yu-Gi-Oh consolidada en dispositivos móviles) o las reediciones de sus sagas más longevas. Ese es el caso, precisamente, del recopilatorio cuyo análisis nos ocupa: Castlevania Anniversary Collection. ¿Dispuestos a adentrarnos en territorio de Vlad Tepes y de la familia Belmont? Un sinfín de criaturas de la noche nos aguardan en este compendio de la serie Castlevania que se centra en los orígenes (8/16 bits) de una de las franquicias más influyentes de la industria de los videojuegos.
Castlevania: la eterna lucha entre luz pixel y oscuridad HD
No resulta baladí comenzar este análisis recordando que Konami lleva ya 50 años metida de lleno en el sector del ocio electrónico y que la saga Castlevania ha sido, precisamente, uno de sus baluartes durante más de 3 décadas. Un legado generacional, el de la familia Belmont y el nuestro propio, como jugadores, en el que su misión no era es otra que derrotar una vez tras otra a la personificación del mal, Drácula.
En 1986 un servidor apenas contaba en su haber con 5 añitos, pero nunca olvidará dicha fecha, marcada a fuego vivo en la historia de los videojuegos. Año del nacimiento de sagas tan emblemáticas como The Legend of Zelda, Dragon Quest o Metroid, y año de surgimiento de Vampire Killer para MSX2, título que bajo el sobrenombre Castlevania llegaría con posterioridad y no pocos cambios, a mi querida y maltrecha NES. Tratándose, en ambos casos, de la primera ocasión en la que manejábamos tan temible látigo a manos de Simon Belmont en uno de esos títulos fundamentales dentro de la historia de la industria del entretenimiento.
Como ya hemos comentado anteriormente en NextN, Castlevania Anniversary Collection es el segundo de una serie de tres recopilatorios centrados en viejas glorias del gigante japonés. El primero, Arcade Classic Anniversary, ya se encuentra a la venta, el segundo es el que ocupa este análisis y el tercero se centra en la emblemática saga Contra.
Los 7+ 1 magníficos de Castlevania y alguna que otra ausencia…
Contamos a nuestra disposición con 8 títulos, de la famosa saga del príncipe de las tinieblas y de la familia Belmont, pertenecientes a los 8 y 16 bits:
- Castlevania (NES)
- Castlevania II: Simon’s Quest (NES)
- Castlevania III: Dracula’s Curse (NES)
- Super Castlevania IV (Super NES)
- Castlevania The Adventure (Game Boy)
- Castlevania II: Belmont’s Revenge (GBA)
- Castlevania The New Generation/Bloodlines (Mega Drive)
- Kid Dracula (Famicom)
Cronológicamente hablando, y al contrario de lo que piensan muchos, Castlevania para Famicom Disk fue lanzado antes que el famoso Vampire Killer de la extinta MSX2 y precisamente es esta primera entrega de la franquicia vampírica (séptima según la cronología oficial) la que arranca este análisis (en su posterior versión para NES). Hablamos de un título que no necesita presentación alguna. Aunque a priori pareciera adoptar una jugabilidad clásica, su temática oscura plagada de seres de la noche y la posibilidad de utilizar un surtido de armas secundarias de uso limitado y delimitado por el número de corazones recolectados, fueron realmente rompedoras. Mecánica de juego que, por cierto, se ha mantenido prácticamente sin cambios en casi todas las entregas en 2D de la serie (metroidvania a parte).
En Castlevania II: Simon’s Quest cambiamos, parcialmente, de registro. Abandonando el estilo de plataformas puro que ostenta la primera entrega para traernos una aventura que, sin renunciar a las plataformas, nos trae diversos elementos RPG (mapa, tiendas, conversaciones con otros personajes o, incluso, un ciclo de día-noche con claros efectos sobre la propia jugabilidad del título). Un juego que marcó un nuevo camino a seguir y que, una vez más, ha pasado a la historia como todo un clásico.
Castlevania III: Dracula’s Curse, por su parte, regresa a la vertiente puramente arcade de la saga, manejando a Trevor Belmont, ancestro de Simon. Sin revolucionar la fórmula, nos presenta alguno de los escenarios más hermosos de la franquicia en 8 bits. Por no decir que se trata del juego que ha inspirado la famosa serie de netflix.
Castlevania The Adventure y Castlevania II: Belmont’s Revenge vienen a ser las dos primeras entregas publicadas en Game Boy. Mientras en el primer juego, famoso por sus continuas ralentizaciones, los corazones solo servían para restaurar la salud, en el segundo se incorporaron, por vez primera en la portátil de los de Kioto, las sub-armas.
Poco hay que añadir sobre las entregas de las plataformas de 16 bits. Super Castlevania IV (SNES) y Castlevania: The New Generation/Bloodlines (Mega Drive) renunciaron a la vertiente metroidvania para presentar dos aventuras de acción plataformera pura y dura. El primero es recordado como una obra maestra que vino a rehacer la primera versión de NES con unos controles mucho más exactos, distintos ángulos de ataque, la posibilidad de girar nuestro legendario látigo «Vampire Killer» 360° y un apartado gráfico y sonoro despampanante para la época.
En referencia a la versión de Mega Drive, pese a ser la única entrega en llegar a Europa para la consola de SEGA y a una recepción dispar, nos encontramos ante un juego que aportó muchas novedades. Ya no controlábamos a ningún Belmont (al menos descendiente directo) y junto a una paleta de colores más llamativa, se sustituyeron los corazones por gemas, la acción no transcurría íntegramente en el castillo de Drácula y el repertorio de efectos especiales se multiplicaba con respecto al resto de títulos.
Para finalizar, pero no por ello menos importante, contamos con Kid Dracula, un divertido y colorido spin-off que nos presenta a un joven Drácula en un título que exprime a la perfección las características técnicas de NES. Dicho juego nunca llegó a salir de Japón, pero Konami lo ha localizado al inglés presentando una versión única e inédita hasta el momento.
Por desgracia, también contamos con notables ausencias en este recopilatorio. Y no, no me refiero a Symphony of the Night, ya que entiendo que nos encontramos ante una compilación centrada en la etapa más temprana (8/16 bits) de la saga, sino a juegos como Rondo of Blood (título publicado en PC Engine CD que sienta las bases de la aventura de Alucard) o su versión para SNES Drácula X. Y no, que algunas entregas ya formen parte de otro recopilatorio no me sirve de escusa.
Matarte… es el objetivo. Vivir para contarlo es solo un lujo extra
Castlevania Anniversary Collection nos presenta un producto realmente completo. Puede que su envoltorio resulte bastante escueto, pero su contenido compensa de forma bastante solvente. Además de los 8 juegos se incluye un eBook titulado History of Castlevania – Book of the Crescent Moon, con mucha información sobre todos los juegos (poder ver las portadas originales de cada uno de ellos es una verdadera pasada), así como una entrevista con Adi Shankar, productor de la serie animada. Por otro lado, cada título nos permite guardar partida en cualquier momento, escoger entre una amplia variedad de filtros, escalar a 16:9, modificar la presentación del entorno de pantalla o incluso grabar y ver posteriormente nuestras propias partidas a través de un sistema de repetición y rebobinado bastante completo. Tampoco se quedan atrás unos modos de control que se adaptan a todas nuestras necesidades, permitiendo incluso el uso con un solo joy-con.
Por si fuera poco e incidiendo en el mimo con el que Konami está tratando este recopilatorio, han prometido lanzar, en un futuro cercano, las versiones japonesas de todos los juegos de forma gratuita, incluyendo la posibilidad de elegir entre las copias escaneadas del Bonus Book en japones e inglés. Algo que los amantes de la saga Castlevania seguro que agradecen sobremanera. Por lo demás, poder revivir los inicios de la franquicia, pixel a pixel y melodía a melodía de la misma forma en la que algunos ya lo hicimos allá por los 90 es una verdadera gozada.
Castlevania Anniversary Collection – Latigazos con mucho mimo
Castlevania Anniversary Collection es el segundo recopilatorio que, dentro de la serie Anniversary Collection, nos presenta Konami. Un producto centrado en los inicios de la franquicia Castlevania que, a pesar de contar con algunas ausencias sonadas como Rondo of Blood o su homónimo para SNES, Dracula X, nos ofrece una colección tratada con mucho mimo y respeto, que nos presenta un amplio abanico de opciones, material artístico e incluso un divertido a la par que colorido spin off inédito por estas tierras. En resumen, podemos decir que nos encontramos ante una compilación que agradará a los fans de la saga en particular y a los amantes de las plataformas en general. Y es que, efectivamente, Castlevania tiene mucho lore. Después de siglos de sueño, de la nada, he vuelto…
Hemos analizado Castlevania Anniversary Collection gracias a un código digital cedido por Konami. Versión analizada 1.0.1
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