Despacito, y buena letra. Koji Igarashi se está tomando con calma el desarrollo de Bloodstained: Ritual of the Night. En una reciente entrevista con Famitsu, el considerado como padre del género Metroidvania ha comentado algunos detalles sobre la evolución de su nueva obra, como también ha concretado por qué finalmente decidieron dejar atrás a Wii U a favor de Nintendo Switch. Fueron cuestiones de tiempo y soporte.
Unreal Engine 4 y 2018, las razones para mover Bloodstained a Switch
El hombre de gorro vaquero, látigo y copa de vino es consciente de que el ritmo de trabajo debe acelerarse. Bloodstained se encuentra en un 20%-30% de su desarrollo; teniendo en cuenta que en la BitSummit del año pasado iba por un 10%, es lógico que haga esas declaraciones, sobre todo si, además, recordamos que su fecha de lanzamiento está asentada en 2018. Si no aceleran, no llegan.
Precisamente su ubicación en el calendario es lo que ha hecho que el equipo decidiera dar el carpetazo a Wii U. Con la sombra de Nintendo Switch avecinándose y el uso total del Unreal Engine 4, la consola del GamePad estaba empezando a tambalearse hace ya meses para los responsables del juego. Luego, con el anuncio del nuevo sistema, y la confirmación de que soportaría al Unreal Engine 4, además de su reemplazo total a Wii U en todos los mercados, fue una decisión evidente. Bloodstained: Ritual of the Night abandonaría a la negrita/blanquita del GamePad para asegurarse un buen futuro con la de los Joy-Con.
Ahora, IGA y su equipo están planteándose cuándo volver a enseñar la aventura protagonizada por Miriam. El E3 es una de sus posibles bazas, dada la gran cantidad de usuarios americanos que quisieron aportar económicamente en su campaña de Kickstarter. ¿Veremos a Bloodstained en el la feria angelina? Todo apunta a que sí.
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