Game Informer, además de lucir una impresionante portada en su último número, ha revelado una ingente cantidad de detalles del esperado The Legend of Zelda: Breath of the Wild. No solo habla de rasgos generales del juego, sino también de aspectos concretos que, en cierto modo, van ligados a su trama. Por eso, os avisamos de que a partir de este párrafo comienzan los spoilers. Así que si no queréis destriparos nada, no sigáis leyendo.
Zelda: Breath of the Wild – Una nueva mazmorra
Los responsables de la revista tuvieron acceso a una mazmorra completamente nueva. Su aspecto más llamativo es que se trata de un lugar en constante movimiento con un enorme mecanismo que «Link debe manipular con su propio ingenio.» Este lugar, además, está envuelto en una sustancia nociva llamada «Malicia», la misma que se puede ver envolviendo al Castillo de Hyrule al comienzo del juego. No es recomendable tocarla, ya que resta vida a Link.
Uno de los objetivos de esta mazmorra es acabar con esta sustancia para poder moverse con mayor libertad. Para ello, hay que acabar con unos ojos que la desprenden; y para encontrarlos es necesario usar la Tableta Sheikah, que nos enseña un modelo 3D de la mazmorra que podemos mover a nuestro antojo para, así, hacer que la mazmorra también se mueva. Este sistema, que incide en las ganas de usar el motor de físicas que comentaba Aonuma recientemente, hace que se desplacen todo tipo de elementos y haga accesibles lugares que antes no lo eran.
La zona parece ser bastante amplia, ya que, al parecer, hay voces que te piden que lleves la Tableta a diferentes terminales marcados en el mapa para poder seguir avanzando. Lo más llamativo, aparte del concepto de este nuevo lugar, es que no hay objetos típicos de la saga (mapa, brújula, etc.); de hecho, ni siquiera aparece la típica animación de apertura de cofre con la ya más que conocida fanfarria.
Lo que sí vuelve es el jefe final de mazmorra, que en esta ocasión es ni más ni menos que una encarnación del villano por excelencia. Wind Blight Ganon (lit. Ganon Viento de Plaga) es el enemigo a abatir aquí y, según cuentan, es un monstruo inmenso, sin cara, y con un brazo similar a un arma de fuego capaz de crear tornados y disparar grandes proyectiles. «Es parte de Ganon. Y juega sucio.»
Zelda: Breath of the Wild – Mundo, establos, enemigos, caballos…
A la hora de hacer The Legend of Zelda: Breath of the Wild, Nintendo ha dejado atrás la idea de hacer pequeñas zonas que luego ir conectando. Se ha escogido un mapa al que se ha ido rellenando de elementos necesarios en áreas concretas como si fuera un lienzo en blanco al que llenar de vegetación, criaturas, poblados y demás. Esta tarea, junto a todas las ligadas con el desarrollo y el diseño, se llevó a cabo entre varios grupos en los que se habían dividido los más de 300 trabajadores implicados en el proyecto.
El Establo Serenne es el punto de partida de la demo a la que tuvo acceso Game Informer. En él, Link puede descansar e incluso pagar algunas rupias; que se pueden conseguir explotando piedras, entre otros métodos; para tener una cama mejor con la que gozar de un corazón más al despertar, de color amarillo (aunque, una vez perdido, no se pueda recuperar). Hyrule, o lo que queda de ella, está repleta de estos establos, dirigidos por diferentes personas, en los que nuestro protagonista guardará sus caballos e incluso interactuará con otros personajes, como los mercaderes.
Al igual que en otros juegos de mundo abierto, hay una opción para dejar que pase el tiempo. El jugador tiene la posibilidad de permanecer frente a una hoguera para que transcurran las horas y se alcance la franja deseada para avanzar. Aunque hay que tener cuidado, ya que la climatología es dinámica, lo que implica que puede caerte un chapuzón que te deje tiritando mientras estás acampado. Un buen detalle, que comentan en la publicación, es que la meteorología afecta tantos a los PNJ como a nuestro protagonista; si llueve, verás a los demás buscar refugio, y si hay una tormenta y llevas algo metálico, puede que te caiga un rayo que acabe contigo al instante. Aunque siempre puedes arrojar estos objetos a los enemigos y que sufran ellos esa suerte.
Los Santuarios, piezas clave para el desarrollo de la aventura de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, otorgan Orbes Espirituales al ser completados (que pueden ser intercambiados por objetos que todavía desconocemos). A su vez, sirven como puntos de acceso rápido para movernos por el mapeado una vez detectados; algo que puedes hacer con un ítem que sirve para revelar su posición.
Este amplio mundo que contiene el juego puede ser muy hóstil. No es díficil toparse con situaciones en las que los enemigos te superen en número y tengas que huir, y esto es algo que puede ser arriesgado hasta para tus monturas. Nuestros caballos pueden morir en batalla, e incluso el afecto que nos tengan puede afectar a sus estadísticas. Es fundamental alimentarlos y cuidarlos para que mejoren, pero también es importantísimo evitar que les hieran o que, finalmente, acaben con ellos.
Moverse a pie es la otra opción para este juego. Con un mapa tan grande, las posibilidades son casi infinitas, algo que Aonuma pretendía desde el primer momento y por lo que esta vez no hay un personaje compañero como Navi o Fay. Link puede correr, saltar y hasta trepar, pero tiene un indicador de resistencia que disminuye cuando lleva a cabo estas acciones (se puede mejorar, pero el cómo es todavía una incógnita). Por supuesto, hay otra forma de desplazarse que a muchos les enamoró desde el primer momento, el «escudoboarding». Desde Nintendo confirman que cada escudo tiene un rozamiento distinto, lo que hace que algunos sean más indicados para desplazarse más rápido o incluso tener mayor movilidad al hacer esta maña. Y ya que hablamos de escudos, también hablaremos de armas. Todas y cada una pueden romperse, además, las hay de varios tipos; otorgando una mayor profundidad al sistema de combate al contar con movimientos diferentes para cada uno, así como peso y movilidad.
El mapa al que tenemos acceso a través de la Tableta Sheikah es una herramienta fundamental en The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Podemos usar sellos para marcar lugares de interés, y tenemos hasta 100 tipos de sellos distintos con los que dejar impronta (espada, escudo, arco y flecha, bote, estrella, cofre, calavera…). ¿Tanta variedad de objetos habrá?
Los últimos aspectos generales descritos por Game Informer tienen que ver con la historia. Según Nintendo, se tuvo que añadir un elemento concreto para que la trama estuviera mejor conectada y tuviera más sentido; aunque no se ha querido concretar qué es. Por otra parte, como ya se sabía, se afirma de nuevo que es posible ver el final sin saber toda la historia del juego y, como detalle curioso, es posible sacar de quicio a Zelda para que nos regañe en la partida. ¿Nos acompañará durante alguna parte del juego?
A pesar de todo esto, hay mucho por saber de este juego, incluso para el propio Aonuma, que asegura que sigue descubriendo nuevas cosas cada vez que juega. No nos extraña que The Legend of Zelda: Breath of the Wild sea considerado como el título de Zelda más difícil de hacer hasta la fecha. ¡El 3 de marzo está cerca!
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