Los crossover existen para deleite de los fans. Reconozcámoslo, probablemente son la cima de lo que conocemos como fanservice. Y si no, pensad en Super Smash Bros. ¿Cuántas sagas distintas se juntan en el juego de peleas de Nintendo? ¿Recordáis cómo celebrasteis cuando vuestro personaje favorito apareció por primera vez en uno de sus videojuegos? Ese es el poder de los crossovers. Algunos salen bien, y otros no tienen tanta suerte. Levantan pasión, sorpresa y dudas, muchas dudas. Y es normal tener dudas con el que nos ocupa, Tokyo Mirage Sessions #FE.
Tas ver el primer tráiler la primera saltaba a la vista. Estéticamente es demasiado japonés, demasiado anime. ¿No te gusta el anime ni el rollo japo? No es tu juego. Pero aún gustándote ambas cosas puede que el crossover entre Shin Megami Tensei y Fire Emblem no te termine calando. Esto es debido a que no se queda solo en la estética, profundiza muchísimo en la cultura del día a día actual en Tokyo, concretamente en el mundillo del entretenimiento.
Series de Super Sentais (los héroes tipo Power Rangers), idols pre-adolescentes con fans que casi les triplican la edad, cantantes virtuales, doramas, chicas monas en poca ropa presentando programas de cocina. Todo esto es una pequeña muestra del mundo del espectáculo en el que Tokyo Mirage Sessions #FE se basa. Y he de reconocerlo, debe gustarte mucho todo esto o debes pasar por alto muchas cosas para que este mundo no te eche hacia atrás. Quizás ese sea el problema de este crossover: o amas todo este mundillo, o pasas por alto muchas cosas de la estética y la temática, o es normal que te chirríen tantas cosas que no te llame y te termine echando para atrás.
Todo en esta vida puede mejorar tu interpretación
Hace cinco años ocurrió un suceso que a día de hoy sigue sin explicación. En una función de ópera todos los asistentes desaparecieron sin dejar rastro salvo una chica de 13 años. A día de hoy esa niña ha crecido, se llama Tsubasa Oribe y quiere llegar a ser una idol con la idea de averiguar cómo desapareció su hermana, la cantante principal en ese fatídico día.
Pero, en su primera audición, termina siendo transportada a una Idolasphere, un dimensión alternativa donde habitan los Mirages. Estas criaturas se alimentan del Perfoma (energía creativa) que reside en los humanos. Durante la audición uno de los mejores amigo de Tsubasa, Itsuki Aoi, presencia cómo la raptan y entra en la Idolasphere para rescatarla.
Tras una serie de acontecimientos, ambos se convierten en Mirage Master al conseguir hacer un pacto con los Mirages Chrom y Caeda. Estos les ceden su fuerza para luchar contra el resto de Mirages oscuros con el fin de recuperar la memoria de la que ambos carecen. Al salir de la Idolasphere son reclutados por Maiko Shimazaki, la dueña de la agencia de entretenimiento y talentos Fortuna. Pero en realidad esto no es más que una tapadera. El objetivo real de la agencia es a entrenar Mirage Masters con el fin de solucionar los entuertos que causan los seres oscuros.
Pero, por mucha tapadera que sea, hay que mantener las apariencias, y el negocio de crear talentos para el mundillo del espectáculo también es real. Por lo que Tsubasa, Itsuki y los demás protagonistas compaginan sus trabajos con todos los problemas derivados de los Mirages. ¿Qué extrañas aventuras les depararán?
Esto que veis arriba podría ser perfectamente el argumento de cualquier anime de chicos con poderes especiales de los muchos que se estrenan a lo largo del año. Cargado de clichés, personajes estereotipados y una historia sencilla, pero que cumple.
Sin embargo Tokyo Mirage Sessions #FE profundiza bastante en los personajes, tanto por las misiones principales, como por las secundarias y los mensajes de Topic. Esto último es de LINE un servicio de mensajería instantánea donde los demás personajes nos irán mandando constantemente lo que hacen o sus pensamientos acerca de los eventos que ocurran a lo largo del juego. Lo sé, suena a idea estúpida pero no os podéis imaginar lo que ayuda a desarrollar los personajes. En cuanto a las misiones secundarias, no sólo servirán para ahondar más en los protagonistas, también nos proporcionarán ataques especiales muy poderosos que nos ayudarán en los combates… o no, porque son aleatorios.
Poco más se puede comentar de la historia del juego, uno de los pilares de cualquier JRPG, sin entrar en la arenas movedizas que son los spoilers. Sin embargo, sí que podemos entrar en el mensaje de la historia. Originalmente, Tokyo Mirage Sessions #FE trataba de reflejar el mundo del espectáculo japonés tal y como es en la actualidad. Mensaje que se ha visto limitado en la versión occidental debido a algunas modificaciones, que no afectan al grueso del juego ni a su historia, pero sí al impacto. Eso sí, como la mayoría de los juegos de Atlus, viene sin traducir a nuestro idioma, cosa a tener en cuenta si te interesas por él pero no te llevas bien con el inglés; a pesar de que no sea de un nivel muy avanzado.
Tokyo Mirage Sessions #FE refleja bastante bien muchos de los aspectos de la sociedad japonesa, pero siempre desde un punto de vista de color de rosa y rara vez se atisban intentos de crítica a algunas prácticas o segundas lecturas en comentarios, pero los hay. Este tipo de críticas son más comunes en la saga Persona, que sabiendo que son una sub-saga de Shin Megami Tensei no puedo dejar de pensar que es una enorme oportunidad desaprovechada, que además ayudaría a marcar más el concepto de crossover.
A nivel artístico destaca el contraste entre los vivos colores de Tokyo con los colores oscuros y apagados de las idolaspheres. Destacando el buen trabajo de Toi8 a la hora de diseñar los personajes humanos y los Mirage a cargo de CyDesignation. En cuanto a la recreación de las distintas zonas emblemáticas de la capital japonesa, nos encontramos que es bastante fiel a las zonas reales y seguro que más de una os sonarán de otros juegos o series. Los ejemplos más claros son Shibuya y Harajuku, con sus comercios, sus decenas de personas cruzando las calles al mismo tiempo y su excesiva publicidad por todos lados. Esta publicidad irá cambiando conforme nuestros protagonistas avanzan en la historia y progresan en su carrera.
Por su parte las idolaspheres tienen un ambiente más oscuro, de desolación y vacío. Cada una de ellas basada en una temática del mundillo del entretenimiento. Desde tiendas de modas, a estudios de televisión, pasando por sets de fotografía. Cada una con sus reglas a la hora de explorarse.
El apartado jugable también esta dividido entre los dos mundos. En Tokyo podemos ir de compras al Hee Ho Market o alguna tienda de ropa y complementos. ¿Tienes hambre?, ¿qué tal ir a comer a nuestros restaurantes preferidos y de paso curarnos y aumentar nuestra suerte con los platos preferidos de cada personaje? Ya que estás en la ciudad, aprovecha para hacer alguna de las misiones secundarias que te encargarán tus compañeros u otros NPCs del juego. Pero lo realmente importante del epicentro nipón son nuestras visitas al Bloom Palace, donde encontramos a Tiki.
Gracias a ella podemos cambiar la forma del arma que adoptan los Mirages, (Carnage Form), al conseguir los materiales necesarios. Al ir equipándonos con nuevas armas iremos aprendiendo nuevas habilidades, tanto de ataque, como pasivas, y mejorando las que ya tenemos. ¡Pero ojo! No podremos almacenar todas las que queramos y tendremos que ir decidiendo con cuáles nos quedamos, como en Pokémon (al final sí que resulta que Fire Emblem y Pokémon se parecían). Pero esto no es todo lo que puede hacer Tiki, los protagonistas humanos también podrán aprender habilidades de todo tipo gracias al Radiant Unity, al recolectar los materiales necesarios o avanzar durante la historia.
Y por si fuera poco, también podremos cambiar de clase a los Mirages, siempre que tengamos un Master Seal como en su saga de procedencia. De hecho es importante decidir a qué clase cambiamos, porque las diferencias entre ambas opciones son bastante importantes como para tomar la decisión a la ligera.
Como cabría esperar, todas estas habilidades nos serán indispensables en los combates por turnos que disputaremos en las idolspheres. El toque de gracia está en que que se han mantenido tanto las debilidades elementales de Shin Megami Tensei como el triángulo de armas de Fire Emblem. De esta forma, podemos atacar a las debilidades de los enemigos con más facilidad y así activar las Sessions, el alma del combate. Al atacar a un enemigo con su debilidad empezará una cadena donde el resto de los personajes se unirán para hacerle aún más daño al pobre desgraciado.
Aunque puede que el pobre diablo termines siendo tú, porque los enemigos también pueden aprovecharse de esta mecánica. Pero para que una Session se lleve a cabo con éxito los personajes deben poseer las habilidades pasivas pertinentes que les permitan encadenar un ataque realizado por un compañero con uno propio. De ahí la importancia de saber decidir adecuadamente cuáles elegir. Al ir aumentando la cadena de personajes que se unen a la Session, además, conseguiremos robarle a los enemigos dinero y materiales extra. Mientras mejor combinemos nuestros personajes mejor será para nosotros.
Con una trama donde varios personajes son o quieren ser cantantes, la música tiene que estar a la altura. ¿Verdad? El encargado tanto de la banda sonora como de muchos de los temas musicales del juego es Yoshiaki Fujisawa, compositor y creador entre otras cosas el fenómeno de idols que arrasa Japón ahora mismo, Love Live!. Pero Fujisawa no es el único gran nombre detrás del apartado sonoro de Tokyo Mirage Sessions #FE. El enorme grupo discográfico AVEX está tras la producción, dirección y captura de movimiento de las coreografías de cada videoclip. Y para muestra un botón. A continuación podéis ver el videoclip de Reincarnation en todo su esplendor, interpretado por Kiria Kurono.
Tokyo Mirage Sessions #FE hace honor a la longitud de su nombre en cuanto a la duración del título. Entre la historia principal, las misiones secundarias y el hacernos con todas las Carnage Form y aprender sus habilidades el juego supera fácilmente el medio centenar de horas.
Conclusión – Entonces, ¿merece la pena Tokyo Mirage Sessions #FE?
Reconozco que soy parte del primer grupo de personas que comentaba al principio del análisis. Quizás eso afecte a mi juicio del juego. Pero, al fin y al cabo, cada uno de nosotros jugamos a lo que nos gusta. No quiero sonar elitista ni clasista, pero si no te va el rollo japonés me cuesta mucho recomendar Tokyo Mirage Sessions #FE al menos por su capa superficial, pero esto ya lo sabías antes de leer el análisis, ¿no?.
Si aún así decides darle una oportunidad, te encontrarás con uno de esos ejemplos de crossovers bien hechos, pensado en cómo adaptar el mundo y las normas de cada universo para que este hijo fruto de una noche loca de pasión tuviese todo el sentido del mundo. Quizás la historia sea menos adulta de lo que la saga Shin Megami Tensei acostumbra, pero la unión del sistema de combate de ambas sagas es casi perfecta. No será la primera idea que nos vino a la cabeza al saber del crossover de Shin Megami Tensei y Fire Emblem, pero desde luego Tokyo Mirage Sessions #FE ha resultado un muy buen JRPG exclusivo de Wii U.
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