La estrategia de Nintendo para aliarse con DeNA es clara: no se trata de abandonar las videoconsolas para ir a por otro mercado, sino tratar de beneficiarse de los dispositivos inteligentes en varias vías; una de ellas, por el beneficio que supondrá introducir software con franquicias de Nintendo en móviles, mientras que a su vez dan a conocer, aún más si cabe, estas marcas.
Pero hay otro sentido por el que se ha llegado a un acuerdo como este, y es tratar de llevar todos esos nuevos consumidores de vuelta hacia las consolas Nintendo, creando una especie de puente que una a las dos plataformas. Así lo ha explicado Satoru Iwata:
«Los dispositivos inteligentes cuentan con un alcance más amplio y, por lo tanto, tienen un mayor potencial para que seamos capaces de conectar con el mayor número de consumidores. Nuestro objetivo es construir un puente entre dispositivos inteligentes y el hardware dedicado a videojuegos, que conecte a los consumidores a nuestros sistemas dedicados a videojuegos.
Para aquellos consumidores que estén conectados con Nintendo a través de dispositivos inteligentes y estén interesados en las franquicias de Nintendo, nos gustaría ofrecer aún más experiencias de juego de alta calidad en las plataformas de Nintendo dedicadas a videojuegos. Al adoptar este enfoque, estamos firmemente convencidos que hacer negocios en los dispositivos inteligentes no reducirá nuestro negocio dedicado a los sistemas de videojuegos, en su lugar creará una nueva demanda con un alcance más amplio que nos permitirá ofrecer a los consumidores de todo el mundo más oportunidades para experimentar el atractivo de las franquicias de Nintendo, y en lugar de tratar de aprovechar la demanda del otro [de software para dispositivos inteligentes], sistemas dedicados a videojuegos y dispositivos inteligentes se beneficiarán de las sinergias creadas entre ellos.»
Y lo cierto es que la idea mala no es. Así como en esta generación perdieron el terreno ganado con Wii, e incluso con Nintendo DS, de esta forma podrían igualar la balanza. El tiempo lo dirá.