Impresiones – Fire Emblem: Three Houses (Nintendo Switch). Novedades que nos hacen querer volver al cole

Cuando eres profe, todo es mejor, hasta los RPG tácticos

Fire Emblem: Three Houses es uno de los grandes exclusivos para Nintendo Switch de 2019. Por ese motivo y porque es la primera entrega para sobremesa en muchos años, es normal que haya cierta expectación en torno al título. Os podemos adelantar que Intelligent Systems en colaboración con Koei Tecmo han creado una obra capaz de ofrecer un nuevo aire a una saga tan «emblemática» como Fire Emblem, dando lugar a una evolución dentro de la serie, pero sin perder la esencia que cautivó a tantos fans en Occidente y Japón. Al menos, eso es lo que creemos tras las primeras horas de esta nueva aventura. ¿Quieres conocer algunas de las novedades de este título y nuestras impresiones de primera mano?, ¡pues sigue leyendo! (y luego puedes mirar nuestros gameplays…)

Una lección de historia

Como a nadie le gustan los spoilers, vamos a intentar contar lo máximo posible con el mínimo de revelaciones posibles. La historia de Fire Emblem: Three Houses nos traslada a la tierra de Fódlan. En esta tierra hay 3 grandes territorios, o casas, y en el centro una academia dirigida por la iglesia donde, debido a una serie de casualidades, nos vemos convertidos en profesor. Tendremos que elegir una de las 3 casas para convertirnos en el maestro de esa clase, siendo las casas las siguientes: Las Águilas Negras del Imperio de Adrestia (cuyo color representativo es el rojo y su líder es Edelgard), Los Leones Azules del Sacro Reino de Faerghus (el color es obvio, ¿no? Liderados por Dimitri) y Los Ciervos Dorados de la Alianza de Leicester (con el color amarillo y cuyo líder es Claude). Esta decisión, lejos de ser algo trivial, determina la historia del juego, aunque durante los primeros compases narrativos encontramos una historia prácticamente idéntica, cambiando algún diálogo o los interlocutores de los mismos, pero manteniendo las mismas misiones principales.

 

A lo largo del juego tendremos que tomar diferentes decisiones, lo que, entre otras cosas, determianará el nivel de afecto que tendremos con los demás personajes. Basta con jugar unos cuantos minutos de juego para ver la profundidad y relevancia que se le intenta dar a la historia y a la narrativa, superando a lo visto en entregas anteriores de la saga y dando una sensación muy positiva al jugador, ya que el desarrollo de los hechos se ve más natural. Esto contrasta de forma muy positiva con juegos anteriores, donde podíamos sentir que íbamos de batalla en batalla de una forma demasiado brusca y sin apenas contextualización. En este aspecto, gracias a la mayor profundidad de los personajes y las relaciones que establecen entre ellos, así como a nuestro papel de maestro en la academia, se logra una cohesión más fidedigna para el desarrollo de la historia, dando una sensación más sólida en su conjunto.

Somos profes, pero también alumnos

Una de los aspectos más llamativos de Fire Emblem: Three Houses es que el protagonista ejerce de profesor de su «ejército», siendo los alumnos las tropas de las que disponemos para las batallas. Este concepto da mucho juego en el título, pudiendo dar un contexto más realista a los cambios que se han creado en la jugabilidad y en algunas mecánicas. En este aspecto, y aunque parezca una comparación algo descabellada, vemos un paralelismo con Animal Crossing: New Leaf y el juego que se podía sacar del hecho de ejercer de alcalde. En Three Houses, podemos moldear los intereses de nuestros alumnos y crear unidades en base a ello. Por ejemplo: Podemos hacer que toda nuestra clase sean magos o espadachines, es decir, tenemos control total sobre las clases de nuestro ejército, aunque es cierto que algunos personajes cuentan con algunas estadísticas e inclinaciones personales que hacen que sean más eficientes en una clase determinada. Por otro lado, tenemos que organizar las jornadas lectivas con tutorías y actividades para ayudar a mejorar las habilidades de nuestra clase y las nuestras propias, pudiendo mejorar como docente. Además, hay fases de exploración donde podemos interactuar con otros personajes y hacer misiones secundarias mientras nos desplazamos en tiempo real por la academia y sus instalaciones. En este aspecto se puede tomar como referencia las fases de exploración de mazmorras de Fire Emblem Echoes: Shadows of Valentia, aunque en este nuevo título esa mecánica está mucho más desarrollada.

 

En general vemos un despliegue de opciones y novedades capaz de abrumarnos, requiriendo de un proceso de aprendizaje (o de un tiempo para acostumbrarnos a la jugabilidad) por nuestra parte, contando con un inicio bastante lento y lleno de tutoriales e información, lo que puede llegar a saturar al jugador que busca acción de forma inmediata. En este aspecto, podemos comparar el desarrollo de las jornadas lectivas y las opciones que nos ofrecen los diferentes días a lo visto en sagas como Persona. Siendo Fire Emblem: Three Houses un juego donde lo táctico también es importante fuera de las batallas. Por ejemplo: Si dedicamos todos los días libres a realizar batallas o explorar, los ánimos de nuestros alumnos decaerán, por lo que su desarrollo de habilidades mediante tutorias y clases disminuye. Sin embargo, a grandes rasgos, el núcleo jugable sigue siendo el mismo y es de lo que os hablaremos a continuación:

Esta es una de las grandes novedades de Fire Emblem: Three Houses, parece hasta otro juego, ¿verdad?

Combates por turnos más vivos

A la hora de las batallas la esencia se mantiene: Movemos a nuestras unidades en la cuadrícula del mapa y decidimos qué comando realizar. Si tenemos un enemigo dentro del alcance de nuestro tipo de arma, podemos atacar y el enemigo puede contratacar si su arma se lo permite, al igual que nosotros al recibir un ataque. Hasta ahí todo sigue prácticamente igual que siempre y eso es muy bueno, ya que es una jugabilidad muy ligada a la saga y cambiar eso podría ser peligroso. Sin embargo, se han hecho algunos ajustes entre clases y el funcionamiento de las armas, añadiendo también algunos elementos jugables muy interesantes para las batallas. Para comenzar, el triángulo de armas se ha eliminado, aunque contamos con ciertas armas que son más eficaces contra cierto tipo de unidades, como las acorazadas o las voladoras. Las armas vuelven a tener durabilidad, pero si se agota, el arma puede seguir utilizándose con una menor efectividad. Las habilidades especiales las podemos elegir y se van aprendiendo según mejoramos nuestra habilidad con las diferentes armas y clases, teniendo la opción de personalizar estas habilidades entre clases, ya que podemos cambiar entre ellas siempre que queramos (y que contemos con los requisitos y sellos necesarios). Estas habilidades pueden usarse siempre que queramos, pero consumen con mayor rapidez nuestras armas, que una vez rotas no pueden usar estas habilidades. Se han añadido las técnicas, que nos permite asignar un batallón a una unidad, obteniendo un ataque o habilidad de mayor poder, aunque con un número muy limitado de usos durante las batallas. Entre otros añadidos, como los emblemas, de los que os hablaremos con más detalle en nuestro análisis.

 

Todos estos cambios hacen que en su conjunto, los combates se sientan renovados y con una evolución lógica dentro de la saga. Todo parece haberse equilibrado mejor que en entregas anteriores y la eliminación del triángulo de armas, lejos de ser algo negativo o alarmante para el equilibrio del juego, ayuda a que las batallas parezcan más justas. Si miramos por separado todas estas novedades parecen tratarse de cambios menores, pero en su conjunto se complementan dando una profundidad muy interesante a las batallas, fundiéndose muy bien con la libertad de clase que ofrecen nuestras unidades y con el sistema de progreso de las habilidades que se ha creado con nuestra labor como profesor de la academia. En general, los combates tienen una sensación más dinámica, más viva y casi más realista que en otras entregas, pero mantiéndose lo suficientemente cerca de lo que nos ofrecía la saga anteriormente para que el jugador no sienta que se ha perdido la esencia de la jugabilidad.

Fire Emblem: Three Houses, el pasado y el futuro

Las sensaciones que nos ha dejado este título tras pasar más de 15 horas con él han sido de lo más positivas. Nos encontramos ante un juego bastante ambicioso, sobre todo tratándose de una saga que puede ser considerada de nicho, como Fire Emblem. Creemos que el enfoque más narrativo que se le ha dado, con una historia mejor construida y más relevante hace que la jugabilidad se vea beneficiada, ya que empatizamos y conectamos mejor con los personajes. También nos ha gustado mucho que se mantenga fiel a la esencia jugable, pero sin descartar novedades, siendo capaces de ofrecer algo fresco al jugador veterano y adaptándose mejor a los tiempos que corren, ya que los combates por turnos sobre cuadrícula pueden sentirse «anticuados» según el tipo de jugador ante el que nos encontremos. Cabe destacar que mantiene las opciones de accesibilidad vistas en las últimas entregas, permitiendo que nuestras unidades no mueran de forma permanente si no jugamos en el Modo Clásico, por ejemplo. Y también nos permite que retrocedamos unos cuantos turnos si algo sale mal para evitar bajar innecesarias por un mal turno.

 

En definitiva todas nuestras impresiones son muy positivas con esta entrega, como habéis podido leer en las líneas anteriores. Dejamos algunos aspectos como el doblaje, la BSO o la dificultad general del juego en comparación a otros juegos de la saga para nuestro análisis pero os adelantamos que algunos de los aspectos negativos que hemos visto durante nuestras partidas han sido algunas ralentizaciones importantes en las fases de exploración al ir corriendo con nuestro personaje o que se nos sature con demasiadas mecánicas y tutoriales nada más empezar el juego, viendo que las 3 o 4 primeras horas del juego (siendo optimistas) sirven de tutorial para desenvolvernos con las novedades jugables. Tenemos bastantes expectativas con este juego como fans de Fire Emblem que somos, pero también porque las novedades que hemos visto nos han gustado mucho. Tendréis que esperar unos días para conocer nuestro veredicto en el análisis del juego, pero esperamos que los pequeños detalles negativos que os hemos comentado se corrijan con un parche o que queden en algo anecdótico al final del juego, respectivamente. Decidnos, ¿esperáis con ganas este título?